Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derechos de autor. Se ruega citen su procedencia.

lunes, 27 de marzo de 2017

LA ÚLTIMA GRAN OLEADA ANTIGITANA DEL SIGLO XX

El próximo 30 de marzo se cumplen 31 años de los acontecimientos racistas de Martos. Un eslabón más de la gitanofobia que recorrió España en el último cuarto del siglo XX.

Es preciso recordar para no olvidar. No olvidar para evitar. Evitar para progresar.

A continuación resumimos los principales pogromos acaecidos durante el citado periodo.

FECHA
LUGAR
DETONANTE
ACONTECIMIENTOS
14/11/1971
Torredelcampo
La muerte de un labrador a manos de otros dos vecinos gitanos en el transcurso de una disputa por la propiedad de unos cepos de pajaritos
Al pasar el entierro frente al Ayuntamiento, en el que se encontraban detenidos los gitanos, varios concurrentes pretendieron irrumpir en él para linchar a los reos. Frustrado el intento, un grupo se encaminó hacia las barracas de los gitanos parientes de los homicidas y les obligaron a abandonar el pueblo.
Con el beneplácito de la alcaldía, varias palas excavadoras derribaron las viviendas gitanas
12/01/1986
Torredonjimeno
Un gitano hirió de gravedad en una reyerta, a un agricultor de 60 años de edad. Al día siguiente, en una improvisada manifestación, pidieron la expulsión de los gitanos del pueblo.
Un grupo de vecinos arrojaron una lata de gasolina e incendiaron la vivienda que ocupaban en esos momentos ocho personas de una familia gitana, de la que seis de ellos resultaron heridos de gravedad. Tres de los cuales eran niños de corta edad.
12/07/1986
Martos
Agresión de un gitano a un vecino
Dos centenares de personas incendiaron 42 casas pertenecientes a las familias gitanas que residía en la barriada de Cerro Bajo
18/05/1991
Mancha Real
Muerte de un vecino durante una pelea con miembros de una familia gitana
Conocedores de la muerte de un vecino, un grupo vecinos se concentró en la plaza del ayuntamiento pidiendo justicia. Reunida la corporación municipal, celebró un pleno extraordinario y acordó pedir que las familias implicadas en la muerte abandonasen el pueblo. A la mañana siguiente, una numerosa turba de vecinos quemó ese día cuatro casas. Otra el 28 de junio, y el 12 de julio una más
08/10/1991
Adra
La muerte por sobredosis de varios muchachos meses atrás.
Casi un millar de vecinos se concentraron frente a la vivienda de un gitano de 42 años, al que insultaron y trataron de agredir por considerarle uno de los principales traficantes de droga del pueblo. Prendieron fuego a la vivienda después de apedrearla. Al día siguiente, los manifestantes cortaron la N-340 (Barcelona-Cádiz) e intentaron apedrear la casa de un presunto traficante. A los pocos días, se convocó una huelga general en el pueblo que fue secundada por una mayoría de vecinos
17/01/1996
Mijas
Las chabolas y barracones donde se alojaban las familias gitanas fueron derribadas por el ayuntamiento, sin resolver el problema de su realojo conforme el Plan de Vivienda
El ayuntamiento dicta un bando para que todos los propietarios interesados en arrendar sus viviendas se pusieran en contacto con la Concejalía de Servicios Sociales. Meses después, los vecinos de Mijas seguían negándose a alquilar viviendas a dos familias gitanas que cuentan con diez niños en total, a pesar de que el municipio asumía el pago.
20/06/2000
Almoradí
El 17 de junio se produjo la muerte de un joven a manos de un gitano, lo que desembocó en la acusación de que los miembros de esa comunidad pertenecían a una red de tráfico de drogas.
Un grupo de más de medio millar de personas incendió dos viviendas y provocó daños en otras ocho del barrio en que habitan las familias gitanas. La agresión se desplazó hacia la comunidad marroquí, hiriendo a tres de ellos y destrozando sus coches.

El comienzo del destierro de los gitanos de Martos

Para más información: Memoria y pogromosA treinta años del pogromo antigitano de MartosViolencia étnica y destierro y Nunca Más. Memoria Histórica de España

miércoles, 1 de marzo de 2017

La negación de los gitanos como una etnia y nación. El discurso de Fray Juan de la Puente, calificador de la Inquisición (1612)

Y en otras partes de Europa, a unos escuadrones de pícaros a quienes llamamos gitanos, quitando la primera sílaba del nombre referido. Dicen algunos que tuvo esta gente principio en los zeugitanos de África, que saliendo de su tierra acometieron la Grecia, llevando consigo sus mujeres e hijos (estilo ordinario de los bárbaros). Los griegos les quemaron los navíos y cautivaron a todos. Después les dieron libertad porque ellos dieron palabra de convertirse a la Fe. Como en su tierra vivían sin tener ciudades. Mudando cada día la habitación según los tiempos y las ocasiones, en Europa guardaron la misma forma de vida. Dicen que descienden de un mágico que llamaron Ceneo, y que de él aprendieron a decir las cosas por venir y los sucesos pasados, vendiendo por cualquier interés este don de profecía. De éstos les parece algunos desciende los que llamamos gitanos y en otras partes cínganos, siendo zeugitanos su propio apellido. Muy posible se me hace que haya venido a España esta nación africana. Pero los que ahora llamamos gitanos, mas les damos este nombre, porque les imitan en el modo de vivir, que por ser sus descendientes. Esta vil canalla, no es otra cosa que hombres y mujeres amotinados, y facinerosos. Y ellos por deudas y otras no tan honradas causas, ellas por mal casadas o por bien amancebadas, desamparan sus casas y habitan en los campos y despoblados. Traen las caras quemadas, hostigadas del sol, y de las injurias del tiempo; y esto nos hace creer que no son españoles, sino naturales de otra tierra tan abrasada como África, o Egipto, ayudando al engaño el vestido, y el lenguaje. Pero sin duda son nacidos y criados en las tierras de Castilla; y gente que sin más información de su vida vagante, les podrían castigar, asegurando la Tierra de sus manos, porque son diestros en el hurtar, y tienen arte de este oficio.




COMENTARIO: La política represiva llevada a cabo en España a lo largo del siglo XVI y comienzos del XVII corrió paralela a la que a lo largo de todo el continente europeo se desarrolló con diferente intensidad y propósito. En todas ellas se coincidió en la eliminación del nomadismo gitano con el fin de crear un estado-nación homogéneo. En España, esta comunidad étnica quedó atrapada entre la minoría religiosa de los moriscos y los grupos considerados antisociales, compuestos básicamente por los falsos pobres y los vagabundos, motivo por el que se convirtieron en víctimas de una constante represión para imponer una cohesión social a toda costa.
Fray Juan de la Puente, calificador del Santo Oficio, muestra en su obra “Conveniencia de las dos Monarquías” esta ambigüedad durante la primera década del siglo XVII, contribuyendo a divulgar una visión errónea sobre su origen, de la que arbitristas como Sancho de Moncada se apoyaron para formular sus acusaciones contra esta minoría y negarles su especificidad racial, a fin de combatir una forma de yida, por la que los gitanos habían atraído “muchos holgazanes y vagamundos, para vivir a sus anchuras. Porque cosa muy sabida es que muchos de los que andan con los gitanos, así hombres como mujeres, son españoles y lo mismo pasa en otras provincias”. Argumentación en la que insiste repetidas veces, y que sustentaba en la opinión de eruditos: “La cierta opinión es que los que andan en España no son gitanos, sino enjambre de zánganos y hombres ateos, y sin ley ni religión alguna, españoles que han introducido esta vida o secta del gitanismo, y que añaden en ella cada día la gente ociosa y rematada de toda España”. Una construcción ideológica que justificó el impulso de nuevas políticas represivas para eliminar el supuesto nomadismo e identidad sociocultural de los gitanos.

miércoles, 1 de febrero de 2017

El Gobernador Político Militar de Almería, a petición del síndico personero de esa ciudad, ordena la prisión de todos los gitanos contraventores de la pragmática de 1783 (5-2-1798)

Se hace indispensable, que no habiendo dejado de usar de su lenguaje, traje y método de vida vagante, como también no darse caso que alguno de cuantos son comprendidos en dicha familia, hayan elegido oficio alguno, y sólo su primera y última aplicación es de esquilar, ir a mercados y ferias, transitar incesantemente de un pueblo a otro haciendo cambios y contratos tan odiosos, que apenas podrá darse alguno practicando como corresponde, y si cualquiera de ellos tiene acreditado domicilio, es el protector de todos los que circulan, aparentando unos débiles e insubcistibles (sic) motivos, que han dado lugar a su presentación: en cuyo caso, aún éstos no deben estar fuera de las penas establecidas a los contraventores, pues además del abrigo que todos encuentran en estos domiciliados, incurren según el capítulo once, en viajar por caminos y despoblados, lo que no se debe permitir aún con la excusa de ir a mercados o ferias, y sí serán perseguidos y asegurados por las justicias formándoles procesos y lista de ellos, con sus nombres y apellidos, edad, señas y lugares de su residencia y nacimiento; todo lo que se experimenta sin faltar alguno por la repetida experiencia que de ello se tiene concebida, aún en términos de no ser capaces de mudar de idea y siendo esto en desprecio de lo que está mandado repetidas veces; para buscar el camino de su observancia es conforme a la Real Pragmática, expedida por su majestad, que todos sean asegurados y puestos en estas Reales Cárceles, y formados sus respectivos procesos, se dé cuenta a la Sala del Crimen de este reino, para que en vista de lo que resulte y de estar verificada la contravención, mande incontinenti sin figura alguna de oficio, conforme al capítulo trece, se proceda a poner los sellos en los términos prevenidos a todos los que recayese la aprobación de infligidores”.

Gitanos esquiladores


COMENTARIO: el 5 de febrero de 1798, el nuevo síndico personero de la ciudad de Almería, ante las quejas de varios vecinos residentes extramuros de ella, solicitó al alcalde mayor de la ciudad una copia de la real pragmática de 1783, para posteriormente presentar un memorial en el que solicitaba prender, sin excepción, a todos los gitanos existentes en dicha localidad, al objeto de incoar procesos y castigarles conforme al contenido de esa ley, especialmente en lo referente a la pena del sello. Y aunque, Bartolomé de Amphoux, gobernador de Almería, sólo procedió contra los contraventores, este episodio es una muestra más de que la pragmática de 1783 sólo fue un eslabón más en la cadena represora de la corona, que sólo se diluyó con la aparición de las ideas liberales del siglo XIX.

jueves, 19 de enero de 2017

Ciclo de conferencias “El exterminio de los gitanos: la Gran Redada de 1749”

La Gran Redada, también conocida como Prisión general de gitanos, fue una persecución autorizada por el rey Fernando VI de España, y organizada en secreto por el Marqués de la Ensenada y el Gobernador del Consejo de Castilla, que se inició de manera sincronizada en todo el territorio español el miércoles 30 de julio de 1749 con el objetivo declarado de arrestar, y finalmente «extinguir», a todos los gitanos y gitanas del Reino de España.
Con la creación en 1721 de la llamada Junta de Gitanos se llegó a la conclusión de la inutilidad de la política seguida hasta entonces hacia el Pueblo Gitano y se acordó emprender el “exterminio” biológico.
La Gran Redada es uno de los episodios más oscuros de la Historia de España y constituye el culmen de la saña persecutoria antigitana. Es, el intento de genocidio más antiguo de la historia universal. Sin embargo, no fue más que una línea de continuidad del proceso de gestión política y legislativa de la cuestión gitana en el territorio español.
Entre 9.000 y 12.000 personas de todas las edades fueron apresadas aquella nefasta noche. 16 años después casi 4000 seguían presas cuando Carlos III les concedió su indulto en 1765.
Los gitanos y gitanas capturados en el Reino de Valencia (y algunos procedentes de las provincias colindantes) recibieron diferente tratamiento según su género y edad: los hombres y niños mayores de 7 años fueron enviados al Castillo de Santa Bárbara de Alicante; mientras que las mujeres, niñas y niños menores de 7 años fueron encarceladas en el Castillo de Denia.
Durante el mes de febrero, en colaboración con el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert organizamos un ciclo de conferencias en el cual tendremos la oportunidad de escuchar a cuatro de los mejores especialistas en este aciago episodio:
2/2/17 La redada y el proyecto de "exterminio" de 1749 en el antiguo reino de Valencia
Manuel Martínez Martínez
8/2/17 La prisión general de los gitanos: sus consecuencias para el flamenco y la Historia de España
Antonio Zoido Naranjo
15/2/17 Lo que pensaban los déspotas sobre los gitanos
José Luis Gómez Urdáñez
22/2/17 El impacto de la Gran Redada de los Gitanos desde una perspectiva decolonial
Helios F. Garcés
Todas las conferencias tendrán lugar en la Casa Bardín (Calle San Fernando, 44. 03001-Alicante) y comenzarán a las 20 horas

domingo, 1 de enero de 2017

Captura de varios gitanos estantes en Iglesuela (Toledo) en cumplimiento de la Real Cédula de 19 diciembre de 1572 (9/1/1573)

En el lugar de la Iglesuela de este marquesado y jurisdicción de esta dicha villa, supo y vino a su noticia (del alcalde), que en el dicho lugar estaban ciertos gitanos. Y luego los mandó prender con toda diligencia. Y se prendieron tres de ellos, que son de la calidad siguiente: el uno viejo como de edad del parecer de 55 años o más, según por él y sus canas blancas se parecía. Y el otro como de 40 años escasos, mozo recio y al parecer sano. Y el otro de la dicha edad de los dichos 40 años, poco más o menos, y al parecer manco de la mano. Y no se prendieron más porque huyeron otros dos, contra los cuales, el dicho señor alcalde mandó dar su carta requisitoria para que fuesen en su perseguimiento.

Vista de Iglesuela -Wikipedia-

Presos esperando en la cárcel a ser llevados a galeras

COMENTARIO: La Real Cédula de 19 de diciembre de 1572 dispuso el rápido envío de todos los reos sentenciados a pena de galeras, así como todos aquellos que estando en espera de sentencia merecieran dicha pena. En cuanto al colectivo gitano y bajo la justificación de “que en estos reinos y en muchas partes de ellos no embargante lo que por leyes y pragmáticas viejas y nuevas está proveído cerca de los que se dicen gitanos, hay mucho número de ellos”, se ordenaba taxativamente que las justicias correspondientes “procuren con gran diligencia de prender y tener a buen recaudo los que en su jurisdicción y distrito hallaren.
La mala fama de los gitanos había alcanzado su culminación en la década de los setenta. Habían quedado equiparados legalmente con los rufianes y los vagabundos, tal como se refleja en la primera gran redada emprendida contra los gitanos varones vagantes; si bien, a la postre, acabó  afectando a una importante población ya avecindada,lo que  perjudicó el proceso asentador iniciado desde los primeros años del siglo XVI.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los gitanos y la Iglesia. El sínodo del obispado de Sigüenza de 1655

Título IX: De sponsalibus et matrimonijs.
Catedral de Sigüenza
De la cuenta que ha de haber con los gitanos, en cuanto a los matrimonios que hicieren, y la administración de los demás sacramentos, […]. Siendo tan grave cosa en los ojos de Dios fiar los sacramentos de gente sospechosa, y siéndolo tanto los gitanos por las ocasiones que para ello dan: mandamos que a ninguno de éstos, los curas los desposen por palabras de presente, ni les velen sin certificación de haberse confesado y recibido el sacramento de la eucaristía, y del avecindamiento de los lugares donde según las leyes reales deben estar avecindados, guardando con ellos lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento acerca de los vagantes. Y lo mismo se guarde en cuanto a los demás sacramentos, no dando el de la eucaristía sin que primero conste haberse confesado con persona cierta y conocida, sobre que encargamos la conciencia a los curas, y a los demás confesores, así regulares como seculares; si no es que sea en caso de extrema necesidad, que cuando suceda, los curas y confesores harán lo que según sus conciencias entendieren que deben hacer, conforme a la disposición que en los sujetos hallaren.

COMENTARIO: en principio, la Iglesia, más preocupada en la cuestión morisca y judía, apenas se ocupó de los gitanos. Hasta bien entrado el siglo XVI, las dignidades religiosas no comenzaron a prestar atención a las quejas de varios sectores eclesiásticos respecto al abuso que cometían como falsos peregrinos, así como la sospecha se ejercer el cristianismo de forma superficial y no sincera. En este sentido se pronunciarán diferentes sínodos, perfeccionando cada vez más el control y represión hacia esta minoría. Paralelamente, se iría sintonizando con las leyes civiles que regían la forma de vida gitana, hasta acabar propugnando una colaboración completa y la instauración de unas penas similares a las que por pragmáticas se habían establecido.

jueves, 1 de diciembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Asiento de Gaspar de Flores, condenado a galeras por ser gitano y trocar caballerías (20/12/1640)

Un forzado recibido en la cárcel de Cartagena traído de Cieza por el comisario Francisco García Montelló, de orden de don Pedro de Amezqueta, sobre la galera Santa Isabel en 20 de diciembre de 1640.

Gaspar de Flores, gitano, natural de Los Villares, hijo de Juan. Alto de cuerpo, ojos hundidos, cejas gruesas, señal de cuchillada larga sobre la ceja derecha y otra en medio de la frente y otra en la ceja izquierda, y lunar en el carrillo izquierdo, mellado de medio diente arriba, de 34 años. Fue condenado por la justicia de la villa de Cieza en diez años de galeras al remo y sin sueldo, por ser gitano y trocar cabalgaduras. Y don Pedro de Amezqueta conmutó la dicha sentencia en que fuesen cuatro años los que hubiese de servir, como que por testimonio de Laurencio González, escribano de número de Cieza.

NOTA AL MARGEN DEL ASIENTO: Buena boya sobre la galera capitana en 22 de diciembre de 1644.

El bendito viento. Cuando la galera navega a vela y la chusma descansa

COMENTARIO. Determinada la corona de Castilla a emprender una captura masiva de individuos varones de esta etnia, se procedió a recabar en octubre de 1638 la colaboración aragonesa, valenciana, catalana y portuguesa, a cuyas autoridades se les mandó convocar y juntar “a un tiempo, y si pudiere ser en un día”, para prender “el mayor número que sea posible” de gitanos para destinarlos a galeras.
Al mismo tiempo se creó una comisión con facultad para condenar y acelerar los pleitos pendientes de reos susceptibles de ser enviados a servir al remo. Además, sus delegados podían reducir y conmutar las penas de muerte, vergüenza pública y azotes, por la de galeras. A Pedro de Amezqueta, alcalde de Casa y Corte de Madrid, le correspondió la delegación más importante, dado que su ámbito de actuación se extendió a toda la actual Andalucía y el reino de Murcia.
Puesta en marcha la comisión, Amezqueta comunicó al gobernador del Consejo, su intención de procurar “por todos los medios que son posibles, acrecentar galeotes a las galeras”, para que en el plazo “de cincuenta días se vean y sentencien en todas instancias los pleitos de los que están condenados a galeras o lo pueden ser, no perdiendo hora de tiempo, aunque sean vacaciones”.
En este estado de cosas, el 19 de diciembre de 1639 se produjo la más importante redada de gitanos varones conocida hasta la fecha. El impacto producido quedó registrado en las obras de varios cronistas de la época.
Posteriormente, y para aumentar el número de reos condenados a galeras, se promulgó la real cédula de 15 de septiembre de 1640, por la que se facultaba a Amezqueta supervisar las causas pertenecientes a bandoleros y gitanos. La incertidumbre que sufrían los reos en espera de su sentencia, contribuyó en buena medida a la aceptación de condenas pactadas para evitar penas mayores. Además, dada la urgencia para llenar las galeras, se ofertaron condenas propicias a fin de disuadir a los reos de ejercer su derecho a la apelación, oportunidad por la que optó Gaspar de Flores.


PARA SABER MÁS: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. "Los forzados de la escuadra de galeras del Mediterráneo en el siglo XVII. El caso de los gitanos", en Revista de Historia Naval, 117, 2012, pp. 87-110, en file:///C:/Users/Adonay/Downloads/rhn_117.pdf

martes, 1 de noviembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Informe y registro de las personas gitanas avecindadas y transeúntes en Cartagena (25 de noviembre de 1738).

En consecuencia de lo mandado por Real provisión de Vuestra Alteza de 8 de octubre, hice registro de los que se hallaban en esta plaza, y son: Pedro, Francisco, Javier, Juan, Agustín y Pedro Montoya, naturales de esta ciudad, y sólo Pedro de Montoya que lo fue de Orihuela y José Díaz de Palacios, hijo de José, que también lo fue de la dicha Orihuela, con sus mujeres... con provisión de Vuestra Alteza que obtuvieron en 27 de septiembre de 1717, Gabriel, Juan y dicho Pedro Montoya y José Díaz de Palacios, con otros sus parientes, con la expresión de castellanos viejos y todos se versan en esquilar y trocar caballerías, y sus mujeres e hijas en vender prendas y alhajas que dicen ser de vecinos que se las dan para ese efecto. También se halla Santiago de Campos con su hija María a quien tengo en la cárcel por estafadora y otros delitos sin embargo de haberla desterrado diferentes veces, se ha vuelto y escondido causando muchos daños, pero su padre parece ha tratado y versado bien y se halla en la avanzada edad de más de 80 años pidiendo limosnas, y aunque hay otras gitanas forasteras lo están en virtud de pasaportes y licencias de sus respectivas vecindades por tiempo limitado y bienes para ver y asistir a sus parientes que se hallan en las Reales galeras, bien es verdad que sería mejor que con éste ni otro pretexto saliesen de sus domicilios y que no hubiese ninguno en esta ciudad mientras están en galeras.
Vista de Cartagena en el siglo XVIII


COMENTARIO: este documento nos muestra una instantánea de la Cartagena de 1738, en cuanto a la vida de la comunidad gitana en esta ciudad. Las actividades de hombres y mujeres para sobrevivir y el drama de las condenas a galeras, por el que esposas e hijas de forzados gitanos se aventuraban sufriendo mil penalidades, a abandonar sus hogares para estar cerca de sus seres queridos. Y, a pesar de este informe en el que se acusa a los gitanos de informarse “de lo que pueden robar cuando salen, o encubrir lo que en otras partes robasen”, el Consejo, en decreto de 10 de enero del año siguiente, se limitó a ordenar  el “vigilar sobre que unos y otros gitanos que están a tránsito y en asiento vivan arregladamente conforme con lo prevenido a las Reales Pragmáticas”. El estrecho control sobre la población gitana en España no podía descuidarse lo más mínimo.
PALABRAS CLAVE: historia gitanos, gran redada, proyecto de exterminio, redada general, arsenal de la Graña, arsenal de La Carraca.

sábado, 1 de octubre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Los hermanos lorquinos Andrés y Manuel de Vargas, solicitan a las autoridades de Vélez Blanco (Almería), se les permita asistir a la feria de este lugar (5/10/1772)

Andrés y Manuel de Vargas, hermanos, vecinos y domiciliarios en la ciudad de Lorca, feligreses en su iglesia parroquial de Señor San Cristóbal de ella... Decimos que en atención a estar en la quieta, antigua y pacífica posesión de castellanos viejos, como lo estuvieron nuestros predecesores padres y abuelos, y así están declarados, tenidos y reputados en fuerza de Real Provisión de Su Majestad y señores, su presidente y oidores de la Real Chancillería de la ciudad de Granada con fecha de dos de marzo del año pasado de 1741, obedecida y cumplida por todas las reales justicias donde hemos tenido residencia y hecho ferias. Y ahora especialmente en la que ha expirado en dicha ciudad de Lorca, donde se nos ha permitido la entrada en ella, como lo hacen los demás castellanos viejos, por cuya razón. Y presentándose la actual que se hace en esta villa, en el vigente mes de octubre, hemos venido a ella mediante la providencia del señor Corregidor de dicha ciudad, de 21 de agosto para que transitemos de un pueblo a otro, y demás que refiere su decreto, en conformidad de dicha Real Provisión, en cuyos términos y que a vuestra merced consta, somos tales castellanos viejos y no gitanos. Lo hacemos ver con los autos y diligencias que por cabeza se halla la citada Real Provisión, con la que en caso necesario requerimos las veces en derecho necesarias = A vuestra merced suplicamos que teniéndose por requerido, se digne a obedecerla y mandarla cumplir en todo y por todo. Y en su consecuencia que no se nos impida la permanencia y entrada en esta presente feria, como lo hacen sus vecinos y los de otros pueblos que vienen a ella sin inquietarlos con los ministros que la celan, arreglándonos como tales castellanos viejos.
Chalaneo gitano, dibujo realizado sobre 1830 por Leonardo Alenza


COMENTARIO: la historia del pueblo gitano en España ha estado envuelta en una permanente contradicción. Las misma leyes que forzaban a los gitanos a asentarse en una población y abandonar su forma de vida, eran ninguneadas en las ocasiones en que los cabildos municipales denegaban vecindades o cuando se estipulaban órdenes como la de 1745, en la que se mandaba que "los que se llamen gitanos, que no vivieren con arreglo a la pragmática, aunque tengan ejecutorias de castellanos viejos, trabajen en obras públicas o reales, en cualquier destino, y se ahorque el que huyere". Así, aun habiendo sido declarados castellanos viejos, a los ojos de la justicia siguieron siendo gitanos, y por tanto sujetos a estrecha vigilancia, convirtiendo en papel mojado los estatutos de castellanía, y a los gitanos, en individuos recelosos de una sociedad que los excluía.