Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derecho de autor. Se ruega citen su procedencia. De no hacerlo, no pasa nada. Lo importante es sacar esta historia de la invisibilidad en que se haya.

miércoles, 28 de junio de 2017

Cuarenta años de elecciones casi sin representación gitana en las instituciones

Hoy es el 40 aniversario de las primeras elecciones libres de la democracia. Sin embargo, la comunidad gitana tiene poco de celebrar. Hoy en día, las distintas formas de concebir la participación política de los gitanos no favorece una estrategia común para lograr la representación numérica y completamente representativa para el Pueblo Gitano español.
Aunque existe una conciencia política entre diferentes sectores gitanos, se diluye a la hora de conseguir una representación significativa en cada uno de los partidos con posibilidades de
Juan de Dios Ramírez Heredia, el primer
representante gitano en el parlamento español
representación parlamentaria, e incluso entre aquellos que propugnan la participación de un partido por y para los gitanos. En efecto, ambas aspiraciones presentan serios inconvenientes. En el primero de los casos, la incorporación de un candidato gitano depende de la ideología propia del partido. Si bien, en caso de incorporación, no es de extrañar ocupe el candidato gitano los últimos puestos y casi sin posibilidad de ser elegido. Por otra, todo partido íntegramente gitano, se enfrenta a un fracaso anticipado debido a la propia dispersión de la población gitana en España, así como la realidad de enfrentarse a un sistema electoral, que condena sin representación a los partidos minoritarios, gracias a la ley de D’Hondt. Un sistema de cálculo proporcional que excluyen en las elecciones generales, las candidaturas que no obtengan, al menos, el 3% de los votos válidos emitidos; y el 5% en las autonómicas y municipales. A todo ello, por si fuera poco, hay que añadir el alto índice de abstención entre el voto gitano. Sólo en Andalucía, por su alta población, puede cosechar algún éxito un grupo político de esta índole.

La reforma del sistema electoral y la inclusión de un Estatuto del Pueblo Gitano en la Constitución española como minoría étnica y cultural, se hacen imprescindibles para conseguir una representación equitativa en el contexto político de España. Un millón de gitanos españoles lo merece.

lunes, 19 de junio de 2017

No a la beatificación de Isabel la Católica

FIRMA LA PETICIÓN en:
https://www.change.org/p/comisi%C3%B3n-isabel-la-cat%C3%B3lica-para-la-causa-de-beatificaci%C3%B3n-de-la-reina-arzobispado-de-valladolid-se%C3%B1ores-de-la-comisi%C3%B3n-isabel-la-cat%C3%B3lica-reconsideren-la-propuesta-de-su-beatificaci%C3%B3n?recruiter=58595769&utm_source=share_petition&utm_medium=twitter&utm_campaign=share_twitter_responsive


Se pretende justificar la beatificación de Isabel I de Castilla por dos razones fundamentales: la evangelización de América y la sucesión de unos hechos catalogados de sobrenaturales.
Isabel I de Castilla en 1493
 retrato atribuido a Bartolomé Bermejo
Cierto es que el descubrimiento y primera colonización americana dio la oportunidad a la Iglesia de evangelizar y cristianizar a los nativos. Sin embargo, estos nuevos cristianos serían llamados pronto por Dios. Las enfermedades que llevaron los españoles diezmaron la población indígena. Claro está que en la mente de Isabel no se hallaba esta calamidad. ¿Acaso en el plan de Dios se halló en poner primero a Isabel en el trono y después a Colón para producir tal mortandad?
En cuanto a los hechos sobrenaturales que llevaron a Isabel al trono de Castilla están jalonados de numerosas muertes. Todo para allanar su ascenso por voluntad divina; pero, por qué si éste era el plan de Dios, no puso desde el primer momento a Isabel en la primera línea sucesoria. Es demasiado largo de contar las “afortunadas” muertes de los herederos al trono y la guerra civil que le enfrentó a la Beltraneja ensangrentando Castilla solo para saciar su ambición de poder.
Expulsión de los judíos sevillanos
La propuesta de beatificación de Isabel ya fue rechazada en 1992 coincidiendo con la conmemoración del 500 aniversario de la evangelización americana. El cardenal Lustiger, un judío convertido al catolicismo a los 14 años, hijo de una víctima del antisemitismo nazi, se halló justo en el cargo y el momento preciso para paralizar la beatificación. Esta ironía del destino, o designio de Dios, jugó en contra de la candidata antisemita que expulsó a los judíos de España. La misma que mostró su intolerancia religiosa hacia los vencidos granadinos, sin respetar los acuerdos de paz. La misma que condenó a partir de 1499 a los gitanos a una permanente represión, cuyos efectos son a a día de hoy palpables. ¿Cuántas desgracias trajo consigo su acceso al trono de Castilla? ¿Fue por voluntad de Dios? No creo. El Dios cristiano que es todo bondad y comprensión no trazó este plan.
Todos los firmantes de esta petición por todo lo anterior, solicitamos a la Comisión Isabel la Católica del arzobispado de Valladolid, reconsidere su propuesta de beatificación. Sus méritos políticos y militares son indudables, pero creemos que debe haber muchos más personajes que merezcan ser beatificados.
Rendición del Reino de Granada
Está abierta una petición dirigida al Papa Francisco justificando su beatificación de la siguiente forma:


Queremos la canonización de la reina Isabel de Castilla, que entregó su vida a Dios, buscando extender la fe Católica. Sus virtudes son conocidas y veneradas por todo el mundo.
Este proceso puede causar perplejidad en quienes dan crédito a una densa leyenda negra, que no resiste una crítica seria, y que ha condicionado durante mucho tiempo cualquier referencia a la reina Isabel. No obstante, la idea de su beatificación surge espontánea en quienes, además de conocer los tópicos de siempre, bebieron en las fuentes documentales de la época. La causa está suficientemente avalada por su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su lucha por los derechos humanos.
Emblema de la Inquisición
En 1958, promovido por el arzobispo de Valladolid, García Goldáraz, y con el decidido apoyo de Franco, se inició el expediente que daría luz verde al proceso de beatificación de la reina Isabel la Católica. La investigación histórica iniciada por el canónigo Vicente Rodríguez Valencia se interrumpió a su muerte, en 1972. Poco después tomaron las riendas Justo Bermejo, rector de la iglesia española de Montserrat, Anastasio Gutiérrez, del Colegio Antoniano de Roma, y el profesor de historia Vidal González, acompañado por historiadores de la talla de Luis Suárez o de Quintín Aldea. La Causa concluyó su fase diocesana en 1990 y fue trasladada a Roma para su estudio por la Congregación para la Causa de los Santos, siendo declarada Sierva de Dios. Después de haber aprobado el examen de los historiadores, con buena nota, aún no ha tenido lugar el decisivo dictamen de la Comisión Teológica, que ha sido pospuesto "para un mayor estudio y reflexión". Si es favorable, su dictamen pasaría a la Congregación de Cardenales y Prelados, que informaría al Papa, para su decisión final, sobre la heroicidad de las virtudes y la declaración oficial de Venerable.
¿Como puede ser Santa después de lo ocurrido durante la conquista de América? ¿Y la expulsión de los judíos?
Para ella, el servicio de Dios está por encima de todo. El celo de Dios es la clave por la que manda a Colón a descubrir el Nuevo Mundo. Por ese mismo celo, la guerra de Granada se convierte, por bula de Bonifacio VIII, en una "cruzada" o "causa de Dios", por la que intenta incorporar el reino islámico a la cristiandad.Es decir, la guerra contra el Islam es una guerra de reconquista contra un pueblo invasor que entra en España a sangre y fuego.Y cuando cae Granada, hubo misas solemnes y repique de campanas en Roma, Nápoles y hasta Londres.
Los otros "pecados" históricos de los que se suele acusar a la reina de Castilla son desmentidos por las actas del proceso.En ellas el historiador Luis Suárez demuestra que los judíos no eran ciudadanos españoles. Habían sido expulsados de toda Europa y sólo disponían de un permiso para permanecer en España.Como dice el vicario general de Valladolid, "eran huéspedes no naturales del país, causa de continua discordia". Lo que parece claro es que ni Isabel ni Fernando eran antisemitas. La Corte estaba llena de judíos, como el administrador de los caudales de la guerra de Granada, Abraham Seneor, y el suministrador de las tropas, Samuel Abalofia. La propia reina castellana se sometió al tratamiento de un médico judío, Lorenzo Badoc, en momentos en los que sus esperanzas de sucesión eran escasas.
De hecho, Isabel escribe: "Todos los judíos de mis reinos son míos y están bajo mi protección y a mí pertenece de los defender y amparar y mantener en justicia". Es decir, no los expulsa por racismo, sino por razón de Estado: para construir la unidad de su reino sobre la base de una sola religión. "Ya entonces el multiculturalismo era atroz. La reina procede pura y simplemente por razón de Estado", asegura el historiador Vidal González.Y añade: "Es un hecho que casi la mitad del catolicismo actual se debe, en gran medida, a esta mujer singular".

Muchos méritos y pocos o ningún "pecado", según el voluminoso proceso. Aún así, Roma hasta ahora no se ha atrevido a dar el paso de beatificar a Isabel de Castilla, porque no quería entorpecer el viaje programado y soñado del Papa a Jerusalén. Una vez realizado éste, el horizonte se despeja.
Incluso el establecimiento de la Santa Inquisición Española acaecida bajo su reinado en 1478 podría ser un obstáculo menor.
Pragmática antigitana de 1499


Decreto de expulsión de los judíos













Hasta el momento, 1050 personas han apoyado la petición de los obispos a través de este enlace:  https://www.change.org/p/papa-francisco-congregacion-para-la-causa-de-los-santos-iglesia-cat%C3%B3lica-por-la-beatificaci%C3%B3n-de-isabel-i-de-castilla



Existe una página web creada al efecto: http://www.reinacatolica.org/

viernes, 16 de junio de 2017

LOS GITANOS EN LAS MINAS DE ALMADÉN

La reactivación de la explotación de las minas de Almadén se produjo en 1554. Posteriormente, los Fugger obtuvieron licencia en 1566 para disponer de forzados condenados por tribunales de Justicia, entre los que siempre se hallaron los gitanos acusados principalmente por hurtos y contravenir a las pragmáticas. Por ejemplo, en el periodo comprendido entre 1646 y 1699, al menos, cuatro decenas de gitanos recalaron en ellas.
Con motivo de una redada efectuada en Puerto de Santa María en 1745, 37 de los 55 gitanos varones apresados fueron enviados a Almadén, lo que supuso la mayor concentración de forzados gitanos de su historia. Muchos de los cuales debieron permanecer en ellas tras la redada de 1749, a pesar de haber cumplido los cuatro años de encierro a los que se les condenó. Finalmente, el doce de marzo de 1764, el rey accedió a que “obtengan su libertad los comprendidos en aquella concesión” (indulto de 1763).
El testimonio de Luis de Malla a Mateo Alemán describe la crueldad y ensañamiento, que capataces como Luis Sánchez ejercieron hacia los esclavos y los forzados de las minas, donde a los riesgos derivados de tan duro trabajo se añadió el peligro del azogamiento.


Para ver el artículo completo, visitar: http://www.antrophistoria.com/2017/06/los-forzados-gitanos-en-las-minas-de.html

viernes, 2 de junio de 2017

Representación al rey por parte del Consejo para que las compañías de guardias de a pie y a caballo, y guardas de las reales rentas, colaboren con las justicias en la persecución de gitanos (23-6-1695)


Guardia a caballo
Señor:
Deseando el Consejo el mejor cumplimiento de su obligación y mantener a los vasallos de V.M en la seguridad de sus vidas y haciendas; y con las noticias de que diferentes cuadrillas de gitanos tenían infestado el Reino, y cada día iban creciendo sus continuados excesos, sin que para reprimirles hubiesen bastado las providencias dadas por las leyes recopiladas y otras pragmáticas; puso en las Reales manos de V.M, la nueva pragmática en que se aumentaron las penas y se dieron otras providencias que parecieron bastantes para ocurrir al remedio; y habiendo sido S.M servido de aprobarla, se publicó en esta corte, y se ha remitido a las Chancillerías y Audiencias para que por su mano se remita a todas las Justicias del Reino: y entre las providencias dadas, como la más sustancial fue el encargo a las Justicias de su ejecución, conminándolos con diversas penas si faltasen en la vigilancia y cuidado que se les encarga, pero considerando el Consejo que muchas veces por falta de medios y de gente que les asista, no pueden dar entero cumplimiento; y la gran utilidad que se sigue a la causa pública en que se ejecute lo resuelto por V.M en esta nueva pragmática, ayudando para ello con los medios necesarios a las Justicias=
Pragmática de 1695
Ha parecido al Consejo que respecto de que en muchas de las ciudades, villas y lugares del Reino, se mantienen compañías de caballos formadas, y con especialidad en los lugares de todas las costas para ocurrir con presteza a su defensa, y en otros lugares más distantes de las mismas costas; y, que para el resguardo de las Rentas Reales hay también casi en todo el Reino Guardas de a pie y de a caballo; y unos y otros más a propósito para poder asistir a las Justicias en los casos que necesiten recorrer sus jurisdicciones, o salir de ellas persiguiendo los gitanos, sin que pueda esto ser de embarazo para que las Compañías y los Guardas cumplan con sus principales incumbencias, pues las Compañías sólo tienen ocupación ofreciéndose algún rebato; y los Guardas, además que al mismo tiempo que salieren asistiendo a las Justicias pueden usar de lo que toca a su ejercicio, siendo no continuas, sino muy raras las ocasiones en que se necesitara su asistencia. No es diversión que embarace a lo principal de su obligación, el que V:M se sirva de mandar que las compañías referidas y las guardas de las Reales Rentas, cada uno en los lugares donde asistieren, tengan obligación de salir con la Justicia en seguimiento de dichos gitanos, siempre que fuere necesario y se les pidiere por ellas les asistan, sirviéndose V.M que por el Consejo de Guerra y Hacienda se den las órdenes necesarias para su cumplimiento y precisa observancia, pues hallándose las Justicias con gente, no podrán tener disculpa en no cumplir con su obligación, y el Consejo podrá pasar a su castigo, si no lo ejecutaren=
V.M mandará lo que sea de su mayor servicio. Madrid y junio 23 de 1695.

COMENTARIO:
El siglo XVII finalizó con un fuerte repunte de la represión como consecuencia de la promulgación de las pragmáticas de 1692 y 1695. Unas disposiciones que vinieron a manifestar el fracaso de la política asimilacionista realizada hasta el momento. A partir de estas fechas, la persecución se incrementará al permitir a todos los ministros de justicia, entregadores, jueces de comisión y cuadrilleros de la Santa Hermandad, operar indiscriminadamente contra los gitanos. Sólo en 1695 tenemos constancia de tres órdenes del presidente del Consejo para que salieran efectivos de la Hermandad manchega para Andalucía, Sierra Morena, Montes de Toledo y Extremadura, en seguimiento de varias cuadrillas de gitanos, considerados fuera de la ley por quebrantar las sucesivas pragmáticas que reglaban su conducta