Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derechos de autor. Se ruega citen su procedencia.

martes, 1 de mayo de 2018

Propuesta del Consejo al rey, a fin de que éste se la traslade al Papa y se consiga evitar que el sagrado de los templos sirviera de refugio a gitanos y delincuentes (15/06/1700)


Señor, los gitanos por su abominable modo de vivir son en todas las naciones aborrecibles, y en estos reinos con mayor razón, por ser una gente inclinada a todos los vicios, e inútil para todo lo bueno; alimentarse de sus ardides desenfrenadamente, engañando, robando, escalando y matando sin respeto a Dios ni a V.M; profanan y roban los templos y se valen de su sagrado para delinquir con mayor avilantez, porque teniendo una inmunidad, como la que queda referida, no temen ser presos, pues en probando su extracción; y no probándose por la Real Justicia su restitución, declara el Juez eclesiástico que deben gozar de la inmunidad y ser restituidos a la iglesia o ermita de donde fueron extraídos.
Habiendo considerado el Consejo este desorden tan contrario a la disciplina eclesiástica; como digno de corrección y enmienda, con la madura reflexión que pide su importancia; es de parecer que se impidiera este abuso, si la sede apostólica declarara que los lugares sagrados donde no estuviese colocado el Sacramento no fuesen asilo de delincuentes, o a lo menos, los que estuviesen en sitios despoblados, aunque contiguos a poblaciones, como son las ermitas; y que las iglesias frías, que con tanta facilidad se justifican, se hayan de desestimar por los jueces eclesiásticos, con la premeditación de que se deben considerar restituidos los reos a la iglesia, y satisfecha su inmunidad, por el mismo hecho de haberles relajado la prisión y puestos en plena libertad; en cuyo ejercicio debe suponerse, que como católicos habrán entrado y salido voluntariamente de los templos siempre que la obligación de tales les precisa a cumplir los preceptos de la iglesia, o que se mandara por la sede apostólica, que mientras se sigue ante el Juez eclesiástico esta especie de inmunidad por reos rematados a presidios o galeras, se depositen los reos en nombre de la iglesia en el presidio o galeras a que la pena de sus delitos les hubiere asignado.
Ermita de San Roque (Daimiel)



COMENTARIO:


Esta propuesta tiene su origen en la respuesta que la Junta de aprestos de Galeras, dio a la consulta que se le formuló respecto al conflicto creado por tres gitanos manchegos que habiendo sido condenados a galeras por la Real Chancillería de Granada, invocaron inmunidad al lograr refugiarse en una ermita.
Esta proposición supuso el inicio de una intensa negociación diplomática entre la corona española y la Santa Sede, cuyo resultado acabó plasmándose en el Breve Papal que terminó despojando a los gitanos españoles del derecho de asilo eclesiástico en 1748. Un hecho que animó al Consejo a emprender al año siguiente, una redada general para expulsarlos de España, y que empero, acabó desembocando en un proyecto de exterminio biológico.
Agustín de Montoya, Francisco de Heredia y Álvaro de Heredia, habían sido acusados de andar vagabundeando con armas prohibidas y realizar diferentes hurtos. Perseguidos y acorralados en 1691 en la ermita de la Magdalena de Daimiel, fueron sacados y presos por la fuerza, sin habérseles respetado la inmunidad que invocaron.
Los tres apelaron en vano las sentencias de ocho y diez años de galeras impuestas por los alcaldes del Crimen de Granada, pues en septiembre de 1701, tras diez largos años de pleito, Agustín y Francisco  fueron recibidos sobre la galera de San Miguel, momento en que empezó a contar el tiempo que debían agotar para quedar libres.
De Álvaro, en cambio, no tenemos constancia de su entrada en galeras. Es posible que lograra fugarse de su prisión, o lo que es más probable, que falleciera. Sí en cambio, sabemos que Agustín, quien en el momento de empuñar el remo de la San Miguel contaba con sesenta años de edad, hubo de conmutársele en octubre de 1705 el tiempo que le restaba de “servicio” como bogador, por su confinamiento en el presido de Orán, ya que por su avanzada edad y accidentes había quedado “inútil para el remo”.

FUENTE: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. Los forzados de Marina en el siglo XVIII. El caso de los gitanos (1700-1765), p. 379.

martes, 17 de abril de 2018

LOS PRIMEROS GITANOS INMIGRANTES LEGALES EN AMÉRICA

Los primeros gitanos que pisaron tierra americana llegaron con Colón en su tercer viaje, y lo hicieron en virtud de una real cédula de 22 de junio de 1497, por la que se conmutaba a los delincuentes las que les hubieran sido impuestas si aceptaban convertirse en colonos de las nuevas tierras descubiertas. La Española, Santo Domingo e islas aledañas se convertirían de esta forma en la meta final de un viaje de más de tres siglos a través de los cinco continentes...

PARA LEER TODO EL ARTÍCULO, VER EN ANTROPHISTORIA: LOSPRIMEROS GITANOS INMIGRANTES LEGALES EN AMÉRICA. Desdelos homicianos, hasta el herrero Jorge Leal

La Habana en el siglo XVII
Iglesia y plaza de Güines (Habana) Federico Mialhe


domingo, 8 de abril de 2018

CUANDO LAS FRONTERAS ERAN LAS REJAS DE LOS GITANOS

La Europa de las fronteras anterior a la Unión, como multitud de campos vallados, cercenó la libertad de los gitanos y los manejó a su antojo como juguetes indefensos hasta llevarlos a la más completa impotencia.
Como testimonio de la situación de las caravanas gitanas que a principios del siglo XX deambulaban por Centroeuropa, tenemos el relato que hizo un articulista español sobre un incidente ocurrido a lo largo de 1912:

Control de la policía francesa
"Contra el movimiento de las tribus de zíngaros en la Europa central se han dictado órdenes severísimas, y tomado medidas para evitar epidemias.
En consecuencia de tales disposiciones, con frecuencia ocurren incidentes muy curiosos cuando los zíngaros no pueden atravesar con su habilidad acostumbrada la malla que tienden loa representantes de la fuerza pública. Por ejemplo: una numerosa caravana de zíngaros fue conducida por los franceses a la frontera suiza, y al entrar en la patria de Guillermo Tell salieron al paso los guardias suizos y obligaron a establecer el campamento a los gitanos, como si estuviesen a caballo, en la línea de la frontera, sin permitirles entrar unos y otros avanzar ni retroceder. La situación era insostenible, y de acuerdo las autoridades suizas y francesas resolvieron, después de un mes, llevar el regalo de los zíngaros a los alemanes por la frontera de Alsacia.
A Ios pocos días los alemanes habían devuelto a los franceses el obsequio, y los zíngaros se vieron nuevamente rechazados, teniendo que refugiarse en el punto donde convergen los confines de Alemania, de Francia y de Bélgica.
Los gendarmes de los tres países los tenían sitiados en el estrecho límite de las zonas fronterizas, hasta que resolvieron vender o quemar cuanto poseían y se dispersaron los de la tribu, utilizando medios ferroviarios".


En el mismo artículo, redactado de forma tan jocosa y desconsiderada hacia la comunidad gitana, se comenta que la población gitana en Europa superaba las 600.000 personas, correspondiendo solo a Rumanía, la cifra de 200.000. De ellos, el articulista comenta, van "vestidos con los colorines que tanto les seducen, con sus osos, monos, calderas, cestas, burros y caballejos, corren constantemente las comarcas de Europa", afirmando que "los de todos los países son nómadas, menos los de España, que rara vez pasan la frontera".


domingo, 1 de abril de 2018

LA SALVAGUARDIA DE LA RAZA ESPAÑOLA DURANTE LA GUERRA CIVIL. EL ANTEPROYECTO DE CÓDIGO PENAL DE 1938

Capítulo V. delitos contra la dignidad y el interés de la Patria
Artículo 133.- Como actos contrarios a la raza española se castigarán con la pena de presidio:
1º El comercio, venta, suministro o fabricación de efectos o productos anticoncepcionales.
2º El matrimonio con persona de raza inferior.



COMENTARIO:
El ideario racista alemán que establecía razas superiores e inferiores, planeó con fuerza en el bando sublevado durante el desarrollo de contienda; y, a punto estuvo de concretarse sobre el papel en 1938, cuando en Salamanca, la Falange Española y Tradicionalista y de la JONS a través de su Delegación Nacional de Justicia y Derecho, pretendió imponer su ideario racista en uno de los capítulos del Anteproyecto de Código Penal de 1938.
Las prohibiciones de matrimonios interétnicos y del uso de anticonceptivos, aunque aparentemente contradictorios, fueron dos medidas represivas que se complementaron para favorecer la expansión de la más pura raza española, considerada superior por Falange Española. Por encima de las existentes en los territorios africanos bajo dominio español, como Marruecos y Guinea Ecuatorial, así como de aquellos grupos raciales judío y gitano incrustados en la sociedad española peninsular.
Ambas disposiciones proteccionistas de la raza se aúnan en el objetivo de conseguir el bien común de la Patria. Por una parte, el aumento de la población como medio para incrementar su poder con nuevos recursos humanos, tanto para la producción como para la guerra. Por otra, el matrimonio puro, sin mezcla con razas inferiores, aseguraba la continuidad de la raza sin deterioro alguno
Ambos aspectos, cuantitativo y cualitativo, justificaban la pena de presidio de seis a diez años para aquellos que osaran contravenirlos. Y, aunque esta ideología fascista no llegó a concretarse en el código penal debido al propio conservadurismo franquista que mantuvo la estructura judicial heredada de la República; lo cierto es que la idea de raza infecta volvería a recuperarse posteriormente, al igual que la unificación de los términos delincuente y vagabundo.
La propuesta de Falange no fue un hecho aislado, pues la misma jefatura militar de Burgos, procedió a diseñar “la nueva raza española”. Un proyecto para el que Franco se rodeó de varios colaboradores, a cuyo frente estuvo el teniente coronel Antonio Vallejo-Nágera Lobón, el antiguo responsable de los servicios de medicina militar en África, al que se encargó poner en marcha un programa de “higiene y regeneración de la raza”.
El doctor Nágera admiraba a los nazis, pero comprendió que el racismo ario basado en el criterio “genetista” no era válido para el caso español, resultado de múltiples cruces raciales; y, además, “sería anticristiano eliminar los genotipos deteriorados”, por lo que  debía emprenderse, sin olvidar la genética, un proyecto de selección “conductista” para llevar a la práctica una política racial eficiente, sin favorecer la vida de los inferiores y los mediocres, y sí la de aquellos niños y jóvenes de dotes sobresalientes para someterles a una tutela que impidiera su atrofia.


PARA SABER MÁS: “Franco encargó a Vallejo-Nágera un plan para crear "la nueva raza española". En https://www.cuartopoder.es/espana/2016/07/17/el-diseno-de-la-nueva-raza-espanola-objetivo-prioritario-del-mando-golpista/


martes, 6 de marzo de 2018

LOS MAQUIS NORTEÑOS APODADOS “EL GITANO” DURANTE LA POSTGUERRA ESPAÑOLA: Andrés Llaneza y Martín Santos

No eran gitanos, pero fueron conocidos así por su nombre de combate.

Andrés Llaneza Rozada nació en El Corral de Bayuetu, la actual Veró, el 24 de agosto de 1921. Su padre, Alfredo Llaneza, fue un minero con ideología socialista que había recibido el apodo de “El Gitano” por ser muy moreno de piel, aunque también se dice que se debía al estrecho contacto que tenía con los gitanos, con los que compartía afición y tratos de caballos. Sea por una causa o por otra, Andrés y sus hermanos heredaron ese sobrenombre.


Andrés durante el servicio militar

No fue lo único inmaterial que heredaron de su padre, también sus ideas socialistas y el espíritu luchador por la libertad y la República, a la que defendió como capitán del Ejército republicano; incluso, tras la toma de Asturias por el bando sublevado siguió combatiendo en los montes de Santa Bárbara, hasta que el 4 de noviembre de 1938 fue abatido en el Vescón de Luzdivina.
Huérfano de padre, Andrés hubo de emplearse como minero mientras vivió en Collado Escorial. Incorporado al Servicio Militar en el regimiento de Artillería, nº 26 con guarnición en Valladolid, y estando en su pueblo durante un permiso, se produjo un incidente crucial en su vida el 6 de junio de 1945, cuando acompañado de su amigo Aquilino García Iglesias, celebraron la victoria aliada en la II Guerra Mundial, entusiasmados por creer que la derrota de los fascistas europeos suponía el principio del fin de la dictadura franquista.
Andrés Llaneza "El Gitano"
La abundante consumición de bebidas alcohólicas, les animaron a cantar y vitorear el triunfo aliado y la probable caída del régimen franquista. Detenidos, fueron acusados de atentar “contra la seguridad del Estado”, siendo Andrés trasladado a uno de los calabozos del regimiento de Infantería Milán, del que apenas veinte días después se fugó para unirse a “los del monte”, las partidas de guerrilleros que actuaban en la cuenca minera, y que luchaban con la esperanza de derrocar al general Franco y reinstaurar la República.
Fue primer miembro del grupo asturiano controlado por el socialista Manuel Fernández Peón Comandante Florez, luego del virtual exterminio del grupo en 1947, formó su propio grupo que incluía a su hermano Mario también apodado Gitano, Aladino Suárez AladinoRaxiau y Canales .
Activo en la zona de Pola de Laviana-Infiesto tenía su base principal en la Sierra de Grandasllamas y mantenía contactos con los compañeros del centro de la provincia de León. Sin embargo, sobre el año 1951, la guerrilla asturiana estaba prácticamente finiquitada en todos los campos, tanto por la misma represión del Ejército franquista, como por haber quedado abandonados a su suerte por los Partidos Comunista y Socialista. Finalmente, los pocos maquis que operaban en Asturias a mediados de 1952, comenzaron a ser acorralados. Andrés y Fernando Álvarez Iglesias “El Alcalde” lo fueron en La Vallilfresnu en la madrugada del 30 de julio de 1952, cuando dos decenas de guardias civiles asediaron la cabaña en que se hallaban y los acribillaron por la espalda mientras intentaban huir.
Martín Santos "El Gitano"
El otro “Gitano”, también tuvo su campo de actuación en el norte de España. Se trata de Martín Santos Marcos, nacido en Viérnoles en 1920, aunque vivió en Cartes hasta la guerra. Con solo doce años se afilió a las Juventudes Comunistas.
El apelativo de “El Gitano” le vino por poseer también una piel morena, una peculiaridad por la que era frecuente atribuir ese apelativo a cualquier persona con dicha característica. De esta práctica existen abundantes noticias a lo largo de la Historia de los Gitanos, que llevaron la confusión en numerosas ocasiones, especialmente a la hora de ejecutar la redada de 1749, cuando algunos castellanos viejos fueron presos por llevar ese apodo, bien por su piel oscura, bien por ejercer ejercicios propios de gitanos, como la herrería.
Durante la guerra formó parte de las milicias de la Guardia Nacional Republicana y posteriormente en los guardias de asalto. Preso en Valdepeñas, fue condenado a cinco años de prisión, pero cuando se hallaba en un batallón de trabajo en Guadarrama, se escapó para contactar en Santander con los guerrilleros de la Vega de Pas.
Junto con el grupo de Reinosa comandado por “El practicante de Carabeos” y el de la guerrilla de los Picos de Europa, formaron la Agrupación Guerrillera del Norte, desde la que actuó en Campoo de Yuso y de Suso desde 1946 capitaneando la "Brigada del Gitano", posteriormente denominada “Cristino García Granda”, en honor del héroe de la resistencia francesa que fue fusilado en Madrid en febrero de 1946. Sus componentes vestían uniforme de tela mahón azul, pantalón, cazadora y una pequeña bandera republicana a modo de emblema.
Para mantener la operatividad del grupo debió atracar bancos, siendo uno de los más conocidos el efectuado en 1944 en Bilbao, con cuyo botín pudieron comprar armas y explosivos, con los que volaron en Reinosa las líneas de alta tensión durante las fiestas de San Mateo.
Las muertes, los abandonos y las capturas realizadas por la Guardia Civil redujeron considerablemente las fuerzas guerrilleras y el grupo de Martín quedó aislado de la organización, por lo que en 1949 decidió pasar a Francia, refugiándose primero en un piso franco de San Sebastián, hasta que finalmente pudo pasar posteriormente la frontera frontera.

PARA SABER MÁS:

COS BORBOLLA, Jesús de. Martín Santos Marcos. ‘El Gitano’. disponible en https://www.briega.org/es/historia/martin-santos-marcos-gitano.

SAAVEDRA, Antón. “Los Gitanos: la muerte o el monte”, 6 de febrero de 2013. Disponible en https://antonsaavedra.wordpress.com/2013/02/06/los-gitanos-la-muerte-o-el-monte/.
Llaneza Rozada, Andrés “Gitano”. Disponible en http://losdelasierra.info/spip.php?article4164.

jueves, 1 de marzo de 2018

DOCUMENTO DEL MES: “Manjón y los gitanos. La escuela antigitana del Ave María”

El padre Manjón en el barrio de los gitanos
La raza gitana, desconocida en sus orígenes e inexplicable en su existencia a través de los siglos, sin asimilarse ni civilizarse al contacto de los pueblos cultos, es otra de nuestras dificultades. 
Tal como hoy se encuentra, es una raza degenerada, y esta degeneración es hereditaria y se extiende a su parte física, intelectual y moral. 
Los gitanos nacen oscuros, viven flacos, hay muchos débiles y contrahechos, habitan en pocilgas, se mantienen del deshecho, viven al azar, malgastan la vida y se hacen viejos antes de tiempo. 
Su inteligencia, obtusa para las ideas espirituales y abstractas, discurre a maravilla en cuanto se dirige a la vida animal y de instinto, y es astuta y sagaz para la mentira y el engaño, que parece en ello ingénito. 
Su voluntad es débil e inconstante como la de un niño, y como carece de fundamento religioso y del hábito de obrar bien, decide de su conducta la pasión o capricho del momento. Lo serio, formal y grave, cuanto exige esfuerzo, sacrificio, aprendizaje o sujeción, es opuesto a su modo de ser, que consiste en vivir al día, flacos y derechos como espárragos, alegres como chicuelos con castañuelas y libres como gavilanes. 
Sus sentimientos bellos están reducidos al amor de la guitarra y del cante, música quejumbrosa y holgazana, que parece el eco de una raza sin esperanza de redención ni ideal de vida (…).
Vergüenza da el confesarlo, pero es cierto que, sin hablar de otros escándalos, el amancebamiento pasa como cosa corriente entre estas gentes; los padres ven y consienten con pasmosa indiferencia o inexplicable cobardía el concubinato de sus hijos, y de tales cepas no pueden brotar sino racimos de perpetuos escándalos y alejamiento de cuanto es delicado y puro, como la piedad y el pudor, la veneración de la mujer y el respeto a la inocencia.
Clase de Música
Se unen, no el hombre con la mujer, como Dios manda, sino el macho con la hembra, a estilo de bestias (…) se juntan, no con vínculos que duran lo que la vida, sino con uniones pasajeras (…); no para bien de sus hijos, sino para servirles de perpetuo escándalo con su lenguaje soez, conducta egoísta y relajada, explotando a veces su miseria y abandonándolos otras para satisfacer más a sus anchas groseras pasiones (…). ¿Para tan hondo y grave mal, qué remedio podrá encontrar? No hay otro que el de casar a los amancebados, esto es, sanar la raíz y disminuir el mal, mientras no pueda evitarse; hacer lo que se pueda y saber esperar, sin dejar de trabajar. Tras estas generaciones vendrán otras más cultas y menos decaídas.

COMENTARIO:
Tras leer estas líneas llenas de prejuicios y estereotipos, ¿quién no tacharía a su autor de racista? Bueno, pues hay quien aún sigue considerando al padre Manjón como un modelo de enseñanza hacia los gitanos y precursor, tanto de la escuela nueva como de la coeducación.
El padre Manjón, como producto reaccionario de su época, era poseedor de una fe ciega en la doctrina de la Iglesia, una circunstancia que le impidió ver más allá de las causas que realmente originaban la cotidiana miseria en la que debía desenvolverse la comunidad gitana. Así, bajo los presupuestos misioneros colonialistas, que desde un punto de vista etnocéntrico consideraban que las razas escogidas por Dios, tenían la obligación de ayudar y convertir a todas aquellas otras que se consideraban inferiores.
Clase de Geografía
Esta misión fue la que precisamente Manjón se impuso para los gitanos de Granada. Así, desde 1889, emprendió una especie de cruzada para redimirlos y salvarlos “de la ignorancia y el atraso, de la inmoralidad y degradación”; e ideó un proyecto aculturador, por el que a base de una instrucción continuada a lo largo del tiempo, complementada con la caridad y las pláticas religiosas, conseguir su conversión mediante la  adquisición de la cultura y la moral cristiana, integrándolos en la civilización y haciéndoles olvidar su identidad como gitanos.

PARA SABER MÁS: ABAJO, José Eugenio. “El padre Manjón y la escolarización de la infancia gitana”, en I Tchatchipen,  72, 2010págs. 27-35. Disponible en http://www.unionromani.org/tchatchionline/pdf/07205esp.pdf#view=Fit.
MANJÓN, A. Lo que son las escuelas del Ave-María. Modos de enseñar, 1948, Imprenta Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares.


jueves, 1 de febrero de 2018

María de los Reyes, otorga testamento tras ser sentenciada a la horca (1596)

Sepan cuantos esta carta de testamento vieren como yo Magdalena de los Reyes, gitana, hija de fulano Maldonado y de Catalina Hernández, gitanos, que al dicho mi padre no sé el nombre de pila y murió en Setenil, presa en la Cárcel Real de Córdoba, digo que por cuanto que soy condenada a muerte de horca que está mandado ejecutar en mi persona, respecto de lo cual me temo de la muerte que es natural de la cual persona alguna que en este mundo vive, no se puede excusar; y porque el mayor remedio que yo puedo haber para bien de mi ánima y descargo de mi conciencia, es tener escrito y ordenado mi testamento mostrando por él mi última voluntad. Por tanto otorgo y conozco que hago y ordeno el dicho mi testamento a honor y reverencia de Dios nuestro señor y de la Virgen Santa María, su bendita madre abogada común de los pecadores con toda la (corte) celestial, por el cual primeramente encomiendo mi ánima en manos de Dios nuestro Señor a quien pido y suplico sea servido por su Santa y sagrada pasión sea servido de la mandar perdonar, y cuando fuere servido la mande llevar a su Santa gloria de paraíso que es el fin para donde fue criada. Amen.
Digo que por cuanto por la justicia de esta ciudad, yo estoy sentenciada a muerte, mando que después de ejecutada en mí la dicha sentencia, mi cuerpo sea sepultado donde los cofrades de la Cofradía de la Misericordia quisiere.
Mando que digan por mi ánima las misas del ánima en el Convento de Nuestra Señora de la Victoria.
Mando que digan por mi ánima el día de mi estreno si fuere hora decente y si no otro día siguiente doce misas rezadas [], las que a mis albaceas pareciere.
Digo que por cuanto del tiempo y cuando el dicho mi padre murió, que era conde de los gitanos, el susodicho me dejó por una de tres herederas, y como tal yo hube y heredé del susodicho una arroba de plata, y esta se puso en poder y tutela de Miguel Maldonado, gitano, nuestro hermano del dicho mi padre, vecino de la villa de Alcaudete que antes solía ser vecino de Cazorla, puede haber dieciséis o diecisiete años, y no tengo noticia ante qué escribano paso la dicha tutela y esto de ella, y esto declaro que el dicho mi tío o Violanta de los Reyes, mujer de Bastián de Heredia y María de la Cruz, mujer de Julián Caballero, ambas gitanas, mis hermanas las cuales con la dicha mi madre viven en la Villanueva de Andújar, mando que se cobre del dicho mi tío y curador la dicha hacienda con las rentas que han rentado y se le tome cuenta de ello, y declaro que hasta hoy no me ha dado de principal y rento cosa alguna.
Testamento original - Archivo Municipal de Córdoba

Digo que cuanto entiendo dejar algún memorial de algunas deudas que deba u otras cosas que sean en descargo de mi conciencia, que éste quedara en poder del Padre Alonso de Ávila, de la Compañía del nombre de Jesús, de Córdoba.
Mando que lo contenido en el dicho memorial o memoriales se guarde y cumpla por mi testamento y última voluntad.
Mando que el tercio de la dicha mi hacienda títulos, derechos y acciones por mi ánima a disposición y voluntad de mis albaceas nombrados en este mi testamento, para que lo que montare pagadas mis deudas, se digan de misas y den a los pobres a su libre voluntad, lo cual mando en aquella mejor manera vía y forma que mejor puede y a lugar de derecho.
Nombro y señalo por tales mis albaceas para cumplimiento de lo contenido en este mi testamento, a Pedro del Castillo y Juan Pérez de Mora, platero, de esta ciudad ambos a dos juntamente a los cuales y cada uno de ellos de por si insolidum, doy poder para que entren y tomen de mis bienes y los cobren y cumplan y paguen lo contenido en este mi testamento. Y cumplido, he pagado el dicho mi testamento en remanente que fincare y permaneciere de todos mis bienes, quiero y mando que los haya y los herede la dicha Catalina Hernández, que es mi madre a quien instituyo por mi universal heredera.
Revoco y anulo y doy por ningunos y de ningún valor y efecto, todos cuantos testamentos mandas y cobdicilios haya hecho y otorgado antes de éste que otro alguno, no quiero que valga salvo éste, que es mi testamento y testimonio de mi última voluntad el cual es hecho y por mí otorgado en la dicha ciudad de Córdoba estando en la dicha prisión, cuatro días del mes de agosto de mil y quinientos y noventa y seis años, siendo testigos Francisco Sánchez y Damián Martínez, presos en la dicha cárcel que ambos juraron en forma de derecho conocer a la dicha otorgante y ser la contenida y que aquí se nombra y Pedro de la Cruz y Bartolomé de Ávila y Rodrigo Pérez, vecinos de Córdoba y por la otorgante testadora que dijo que no sabía escribir, firmó un testigo y los testigos del reconocimiento en este registro.
 
Plaza de la Corredera, lugar donde fue ejecutada la sentencia

COMENTARIO:
El testamento de Madalena de los Reyes es hasta el momento el más antiguo que se ha hallado. Su importancia es bien importante para conocer algunos aspectos relativos a la Historia del pueblo gitano en España, dado que son muy escasos, tanto los documentos generados por miembros de este colectivo étnico, como los que han sido generados a su petición o de forma indirecta a lo largo de todo el siglo XVI.
Es de destacar cómo aun en las postrimerías de este siglo, el título de conde perdura, y cómo éstos generaban pequeñas fortunas, que a su muerte, no había inconveniente en ser transmitidas, tanto a varones como a mujeres, aunque en este caso, por ser menor de edad, se puso bajo la tutela del que posiblemente era el hermano mayor.
Magdalena era en estas fechas, joven y soltera, cuando no viuda. Nada se aclara en el documento. El caso es que deja como heredera a su madre. Su ejecución en la horca, bien puede deberse por haber sido sentenciada por homicidio. No obstante, no sería la primera mujer gitana condenada por este delito. Ya un siglo antes, en 1497, con ocasión del tercer viaje de Colón, tenemos noticia de la presencia de dos mujeres (Catalina y María) entre los cuatro homicianos que conmutaron su condena a cambio de colonizar las nuevas tierras descubiertas.
Otro aspecto interesante se refiere a la convicción religiosa de Magdalena. Es un mantra común en las escrituras de este tipo el hacer ostensible el descargo de conciencia del otorgante, el encargo de misas por su alma y el entierro de su cuerpo por una cofradía. Lo destacable, es que en esta época, en la que los miembros de la comunidad gitana se hallaban bajo la sospecha permanente de la Iglesia, quien por considerarlos cristianos no sinceros y de conveniencia, ejercía un estrecho control respecto a sus prácticas religiosas. El hecho de mostrar Magdalena su preocupación por su alma, contradice el recelo de una Iglesia que era partícipe de los mismos prejuicios negativos que acabaron estigmatizando a los integrantes del pueblo gitano.
Por último, también resultan interesantes las diferentes filiaciones de la familia de Magdalena. En primer lugar, Magdalena muestra su desconocimiento por el nombre de su padre, algo que puede explicarse por el hecho de que los gitanos se identificaban entre ellos por un sobrenombre o apodo, el cual era transmitido a sus descendientes sin seguir la regla tradición castellana de asignación de los apellidos, lo que puede explicar la disparidad de los que llevaban sus hermanos: Maldonado, de los Reyes y Heredia.
Por último, también resultan destacables las diferentes filiaciones de la familia de Magdalena. En primer lugar, Magdalena muestra el desconocimiento del nombre de su padre, algo que puede explicarse por el hecho de que se identificaran por un sobrenombre o apodo, más que por un nombre castellano, el cual era transmitido a sus descendientes y que explica la disparidad de sus apellidos: Maldonado, de los Reyes y Heredia.

NOTA: este documento se ha estudiado también en Ana María Chacón. "La herencia de la gitana Magdalena de los Reyes. Testamento ante notario antes de ser ajusticiada", en Andalucía en la Historia, nº 55, 2017, pp. 52-53.

lunes, 1 de enero de 2018

Los gitanos en la Guerra Civil Española. El caso de la familia Córdoba (enero-abril 1937)

Excmo. Señor
Como consecuencia del servicio de emboscada montada en Cogollos-Vega, a las 21 horas del día 8 de los corrientes, han sido detenidos camino del enemigo, el gitano Pedro Córdoba Rodríguez y su mujer María Amadora Fajardo, y sus hijas María y Estrella Córdoba Amador, y cuatro niños más, nietos del citado matrimonio.
El gitano, al ser conducido a este pueblo, se ha escapado sin poderle dar alcance, y las gitanas han ingresado en la cárcel a disposición de la autoridad militar.
Dios guarde a V.E. muchos años
Víznar, 10 enero 1937
¡¡Arriba España!!
El Jefe del Sector
Justo Martín al Comandante Militar de Granada

Casamata de la Guerra Civil en la Sierra de la Yedra
IMAGEN: http://www.senderosuraventura.com/wp-content/uploads/2016/01/DSCN9464.jpg

COMENTARIO: la historia de la familia formada por Pedro Córdoba y María Amador Fajardo es un buen reflejo de lo que la Guerra Civil Española supuso para la mayoría de la comunidad gitana. En su mayor parte, consideraron que la Guerra Civil les era ajena y pretendieron no involucrarse, pero en un país dividido y enardecido por el odio, la neutralidad que pretendieron no tuvo cabida, y de una forma u otra, como en el caso de la familia Córdoba, acabaron siendo víctimas del fanatismo que recorría España en aquellas fechas, cuando no obligadas a participar en las filas de uno u otro bando..
Al comienzo de la Guerra, buena parte de la provincia de Granada quedó desde el principio bajo el dominio del Ejército sublevado. Familias enteras quedaron separadas, especialmente aquellas que tenían jornaleros entre sus miembros, por haber acudido a la campaña de la siega de agosto, quedaron atrapados en zonas dominadas por los republicanos.
Esta circunstancia es la que concurrió en la familia de Pedro y María, al ser sorprendido su hijo Francisco en el Collado del Agua (en la Sierra de la Yedra), a donde había concurrido a trabajar como jornalero al comienzo del conflicto, y en donde se estabilizó el frente impidiéndole volver a su pueblo..
Con la determinación de reunir a toda la familia, dicho matrimonio y demás componentes, entre los que se hallaba la mujer de Francisco y sus nietos, se encaminaron hacia dicho Collado, pero pronto fueron interceptados por falangistas de la primera bandera con sede en Víznar. y aunque Pedro logró escabullirse y huir, las mujeres fueron presas y acusadas de pertenecer al Partido Socialista, así como de intentar pasarse “con los rojos”.
En su defensa, María Amador declaró que no tenían filiación política alguna y que su salida hacia el cortijo donde trabajaba su hijo respondía  solamente a que pretendían recogerlo para volver todos juntos a Cogollos, sin tener intención de pasarse al enemigo. Su inexistente implicación política fue confirmada por el cura párroco al informar “que las antedichas individuas públicamente no han mostrado mala conducta ni han demostrado pertenecer a filiación política alguna, pues no han asistido a ninguna manifestación política celebrada en este pueblo”. También el alcalde confirmó cómo “no han pertenecido a ningún partido político, su conducta moral no es peligrosa y no se han dedicado a actividades extremistas”.
A la vista de estos testimonios, el juez militar perteneciente al Consejo de Guerra Permanente, concluyó cómo “ha quedado únicamente demostrado que las expresadas individuas carecen de filiación política ni han tomado parte en acto alguno revolucionario; no son de mala conducta, aunque únicamente aficionadas a la sustracción de frutos, característica de su condición racial y social”.
De esta forma tan peyorativa, que no venía a colación en el tema que se juzgaba, se sobreseyó la sumaria declarándose que las acusadas no habían cometido “ningún hecho de carácter delictivo que se relacionara con la revolución”. Finalmente, el uno de abril de 1937, quedaron en libertad.

FUENTE: RODRÍGUEZ PADILLA, Eusebio y FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, Dolores. Mujeres gitanas represaliadas en la provincia de Granada durante la Guerra Civil y la posguerra (1936-1950), Mojácar: Arráez editores, 2010.

viernes, 22 de diciembre de 2017

SEISCIENTOS AÑOS DE PRESENCIA GITANA EN LA EUROPA CENTRAL Y OCCIDENTAL (1417-2017)

Carta de Seguro otorgada por el Emperador Segismundo, Rey de Hungría al voivoda Ladislao de los gitanos, en sus reinos. Año de 1423. (Codex diplomaticus Hungariae Ecclesiasticus ac Civilis. Studio et opera Georgii Fejér, bibliothecarii regi. Tomi X, Vol. VI, ab anno 1418-1428. Tzpis Typogr. Regiae Universitatis Ungaricae, Buda. 1844, Doc. CCXXI. pp. 532-533.)

“Idem Sigismundus Zingaris per regna sua securitatem, ac Vaivodae ipsorum potestatem iudicandi addicit. A. 1423.
Segismundo de Luxemburgo por Pisanello-Wikipedia
Sigismundus, Dei gratia Romanorum Rex semper Augustus, ac Hungariae, Bohemiae, Dalmatiae, Croatiae etc. Rex. Fidelibus nostris universis, Nobilibus, Militibus, Castellanis, Officialibus, Tributariis, Civitatibus liberis, oppidis et eorum iudicibus in regno et sub dominio nostro constitutis et existentibus salutem cum dilectione. Fidelis nostri adierunt in praesentiam, personaliter Ladislaus Voivoda Ciganorum, cum aliis ad ipsum spectantibus, nobis humillimas porrexerunt supplicationes huc in Scepus in nostra praesentia supplicationum [supplicum?] precum cum instantia, ut ipsis gratia nostra uberiori providere dignaremur. Vnde nos illorum supplicatione illecti eisdem hanc libertatem duximus concedendam. Quod quandocunque idem Ladislaus Vaivoda et sua gens ad dicta nostra dominia, videlicet civitates et oppida pervenerint, extunc vestris fidelitatibus praesentibus firmiter committimus et mandamus, ut eosdem Vladislaum Vaivodam et Ciganos sibi subiectos, omni sine impedimento ac perturbatione aliquali fovere et conservare debeatis; imo ab omnibus impetitionibus seu offensionibus tueri velitis. Si autem inter ipsos aliqua Zizania seu perturbatio evenerit, ex parte quorumcunque extunc non vos, nec aliquis alter vestrum, sed idem Ladislaus Vaivoda iudicandi et liberandi habeat facultatem. Praesentes autem post earum lecturam semper reddi iubemus praesentanti. Datum in Scepus, dominica die ante festum Beati Goergii Martyris Anno Domini MCCCCXXIII. Regnorum nostrorum Anno Hungariae XXXVI., Romanorum vero XII., Bohemiae tertio.

TRADUCCIÓN:
“El mismo Segismundo, por la seguridad de los Cíngaros, concede el poder de juzgar al Vaivoda de ellos. Año 1423.
Segismundo, por la gracia de Dios Rey de los Romanos siempre Augusto, y Rey de Hungría, Bohemia, Dalmacia, Croacia, etc., saluda con afecto a todos nuestros Fieles, Nobles, Soldados, Castellanos, Oficiales, Tributarios, Ciudadanos libres, y a las ciudades y a los jueces constituidos de estas y que existen en el reino bajo nuestro dominio. Fieles nuestros llegaron ante nuestra presencia, personalmente Ladislao, Voivoda de los Cíngaros, con otros que le seguían, y aquí en Scepus nos presentaron sus más humildes súplicas, para que nos dignásemos derramar abundantemente nuestra gracia para con ellos. Por lo cual, convencido por sus ruegos, determinamos concederles esta licencia. Por la cual, permitimos y encomendamos firmemente a nuestros Fieles presentes que Ladislao Voivoda y su gente puedan transitar por las ciudades y pueblos de nuestros dominios con normalidad desde ahora mismo, y mando a los Fieles presentes que protejan y respeten al mismo Ladislao y a los a él sujetos sin ningún impedimento ni ninguna perturbación; además, que queráis defenderlos de todos los ataques y ofensas. Sin embargo, si ocurriese alguna cizaña entre ellos o algún trastorno, sólo tenga facultad de juzgar y absolver el propio Ladislao Voivoda, y no vosotros ni tampoco ninguno de los vuestros. Por consiguiente, ordenamos ser devuelta a los presentes la licencia inmediatamente.
Fechado en Escepus, domingo víspera del beato Jorge Mártir, en el Año del Señor de MCCCCXXIII. En nuestro reino de Hungría, Año XXXVI; verdaderamente, Año XII de los Romanos y tercero de Bohemia.”
NOTA: documento y traducción por gentileza de la Asociación Nacional Presencia Gitana


En 2017 se han cumplido seiscientos años del proceso que dio inicio a la incursión y distribución del Pueblo Gitano en Europa Central y Occidental.
Su llegada a la Europa cristiana del medievo, se hizo a través del Sacro Imperio Romano Germánico, cuando era emperador Segismundo de Luxemburgo, rey también de  Hungría, Polonia y Bohemia, y a quien el Papa Martín V consagró como adalid de la cristiandad.
Ante dicho emperador se presentó a finales de 1417, un grupo compuesto por al menos tres centenares de personas, a cuyo frente se hallaba un conde y un duque, a quienes otorgó los salvoconductos que posibilitaron su dispersión por toda Europa Occidental, facilitándoles la libre circulación por los territorios del Imperio para “estar y pasar” hacia otros reinos, como Francia y el norte de Italia. Igualmente, se dispuso que fuesen bien tratados y que cumplieran los siete años de penitencia impuestos por haber apostatado.
Como peregrinos y refugiados religiosos perseguidos por los turcos, los gitanos hallaron la protección y la libertad de movimientos que a la postre, les convirtieron en una comunidad transnacional y europea. Sin embargo, pretendieron obtener otro pasaporte de manos del Papal, por lo que el duque Andrés se dirigió a Roma para tal fin. No sabemos si fueron recibidos por el pontífice, sí que años más tarde, varios grupos gitanos exhibieron un documento similar expedido por Martín V autorizándoles a peregrinar para expiar los pecados que decían habían cometido. Si bien, algunos historiadores dudan de su veracidad. 
En octubre de 1420 se hallaba en la Provenza un grupo de gitanos, los mismos que posiblemente pasarían posteriormente al reino de Aragón, y por último, a los reinos navarro y castellano, con lo que acabaron completando el largo trayecto iniciado siglos atrás desde la antigua India. Descubierta América, una nueva ruta quedaría abierta a partir del siglo XVI.

El acontecimiento histórico de 1417 forma parte de las diferentes Historias del Pueblo Gitano que forma parte de cada una de las naciones europeas. La carta de seguro otorgada por el futuro Alfonso V de Aragón es solo un eslabón más de esta Gran Historia Gitana en Europa. Sin embargo, ha pasado desapercibido, sin que los foros europeos e internacionales transnacionales, como el Consejo de Europa, la Unión Europea, la ONU y demás instituciones, hayan dado el paso decisivo hacia su reconocimiento como Comunidad transnacional de base multiestatal, con pleno derecho a mantener su identidad, y a que pueda participar en pie de igualdad en la vida política, económica, social y cultural de los países en los que viven sus ciudadanos.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA JAMANCIA DE 1843. UN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO CATALÁN CON PROTAGONISMO GITANO

Tras el hambre y la miseria que trajo la primera Guerra Carlista, y el golpe del general Espartero del año 1841, cuyas consecuencias fueron claramente negativas para el pueblo gitano en España, el nuevo gobierno volvió a recordar a las autoridades locales a través de los Boletines Oficiales de provincias, su obligación de perseguir a vagos, mendigos y gitanos.
Jamancios a pecho descubierto
La permanente sospecha hacia el gitano como un delincuente, basada en el estereotipo negativo acuñado durante cuatro siglos, seguía resistiéndose a desaparecer. Si bien, el corpus legislativo que durante todo ese tiempo había criminalizado la forma de vida gitana, estaba ya agotado. A partir de estas fechas, las medidas represivas y de control que se irán dictando serán de orden interno para las policías locales y la Guardia Civil, a la que desde su creación en 1844 se le encomendó especialmente su vigilancia.
En una sociedad que avanzaba hacia una incipiente industrialización; el gitano, quedó sumido en bolsas de pobreza y constantemente abatido por la represión a que se le sometía; y, aunque procuró continuar sustentando su supervivencia manteniendo las actividades económicas tradicionales de sus antepasados, una nueva etapa de modernidad estaba cambiando el mundo, y al pueblo gitano también.
En su resistencia por mantener su identidad étnica y forma de vida, los gitanos fueron quedándose descolgados de los avances sociales, culturales y económicos que caracterizaron al resto del siglo XIX. No hubo “progreso” burgués y obrero para él. Solo en Barcelona se produjo cierta proletarización entre la población gitana, la que a pesar de su insignificancia política y económica, mostró un gran protagonismo en los acontecimientos acaecidos entre 1842 y 1843 en aquella ciudad.
Bajo la bandera del republicanismo más igualitario, los gitanos, aun sin una clara toma de conciencia de clase, participaron activamente en contra de los ricos propietarios industriales para quienes trabajaban por una miseria y al que defendían en guerras por medio de un sistema injusto de quintas. Todo sin recibir nada a cambio. El pueblo en armas acabó viéndose como la única solución para cambiar esta injusticia social.

Juntas, goberns, empleats,
Ciutadans seguiu la lley.
Que la Jamancia ha arribat
Y tots tenim lo fusell.
Minyons, alsem lo porró
Viva la bulla y la dansa.
Y digueu, que viva sempre
L’Ygualtat y la Jamancia.

Canción de la Jamancia
La Jamancia se desarrolló estando bien reciente la insurrección que, entre noviembre de 1842 y febrero de 1843 tuvo lugar también en Barcelona, y que fracasó sin haber conseguido extenderla al resto de España ni haber dado solución alguna a la crítica situación que atravesaban los estratos más bajos de la sociedad de aquel momento, a los que en la tercera de las bases de la declaración de 17 de noviembre de 1842, la Junta revolucionaria asumía la protección de “todas las clases laboriosas y productivas (…) justicia para todos sin distinción de clases y categorías”, algo que la burguesía catalana no estaba dispuesta a llegar.
Del fracaso de esta revolución, las clases populares aprendieron a no confiar en la burguesía, por lo que la rebelión barcelonesa de la Jamancia, prolongó los enfrentamientos de clase producidos en los últimos días de su antecesora, cuando la Junta de Gaviria permitió la confiscación de los bienes de aquellos burgueses que habían abandonado la ciudad aterrorizados por los bombardeos. El mensaje de las coplas entonadas por los jamancios, son una muestra de sus reclamaciones hacia el derecho al trabajo y la igualdad ante la ley, y así se publicó en el segundo suplemento de La Unión:

Pa, llibertat y treball.
Que no robin res al pobre:
Y que tot home sigui igual.
Que si tenim plet ab un rich
No sempre en sortim pagan.


La Jamancia se desarrolló entre septiembre y noviembre de 1843 y constituyó el último intento de revolución centralista. Estuvo dirigido contra el gobierno moderado de Joaquín María López, al que se le acusaba de haber incumplido los acuerdos contraídos con la Junta Central con objeto de derribar el gobierno de Espartero, así como la violación de varias disposiciones establecidas en la constitución de 1837.
Asalto a la Ciudadela
El nombre dado a esta revolución hizo referencia a los miembros de los batallones de voluntarios (batallones de la blusa), autodenominados así mismos como jamancios. El término deriva del verbo gitano jamar -comer-. Y, aunque algunos autores lo relacionan con la asignación diaria de cinco reales que recibían los jamancios por su manutención, creemos que este nombre procede de la ocurrencia de estos gitanos revolucionarios, para los que siendo el hambre la principal motivación de su adhesión al movimiento revolucionario, convirtieron su hambruna en un incentivo para el combate, para lo que se lanzaron a las calles entonado canciones con mayor o menor contenido de sátira política, en las que se amenazaba iban a comerse a sus enemigos. Entre las diferentes coplas, tuvieran o no algún tipo de sátira política, destaca la de la paella, que convertida prácticamente en su himno, se cantaba al ritmo de:
Monumento a Prim en Barcelona- Wikipedia
                                  Ay, Ay, xin, xin, xin
Maduros a la paella
Ay, Ay, xin, xin, xin
A la paella el Prim.

Como complemento a toda esta escenografía, añadieron a su indumentaria algunos complementos relativos a enseres de cocina, siendo su complemento más identificativo “una pequeña sartén (de plomo o latón) de las que sirven de juguete a las niñas, colgada del cuello con una cinta encarnada, y una cabeza de muerto en el gorro con un fleco negro y encarnado, y un lema que dice: junta Central o muerte". Los mismos colores predominaban en las banderas, junto a diferentes símbolos asociados con el republicanismo, lo que las convirtieron en las precursoras del sindicalismo catalán.

Vestían a excepción de la Milicia Nacional, un uniforme parecido al de los sansculots de la Revolución Francesa. También, una blusa azul de trabajador ceñida por una banda de cuero o de cuerda a la cintura; si bien, al comienzo de la revolución, por ser verano, prescindieron de la blusa y se mostraron despechugados en cuerpo de camisa, que por entonces era una prenda íntima. En ella colocaban al pecho a modo de medalla la sartencita de juguete. Así mismo, algunos usaron calzas (medias) listadas arremangadas hasta media pierna. Por último, una especie de gorra roja parecida a una barretina, pero de forma más alargada y con una borla en su remate, en la que ponían la calavera plateada.
Asalto a la Ciudadela
En general, el conjunto de los insurgentes se conocieron como centralistas por propugnar la unificación de la Junta Central. Sus fuerzas estaban integradas con fuerzas del ejército regular, la Milicia Nacional y los voluntarios del llamado vulgarmente “Batallón de la Blusa”; y, más tarde, el batallón denominado “Salvarguardas de la libertad” compuesto por presidiarios, lo que fue motivo de burlas por parte de los gubernamentales; si bien no eran delincuentes comunes, sino desertores y condenados por tenencia de armas prohibidas.
La prensa madrileña, en su afán por desprestigiarlos, escribía despectivamente sobre el batallón de la jamancia, afirmando estaba “compuesto en su mayor parte de la escoria de los pueblos vecinos a ésta (Barcelona), de procesados criminalmente, de gitanos, de extranjeros afiladores de navajas y tijeras, de menores de edad, de viejos y de algunos licenciados”, para terminar concluyendo:
Bombardeo de la ciudad desde Montjuic

“¿Se creerán esos majaderos jamancios que por sí solos podrían arrostrar una invasión extranjera, solo con mostrar la sucia sartén y parrillas con que intentaban freír y asar a las tropas, y demás combatientes sometidos al legítimo gobierno, y con cuyos chismes pintados pusieron pies en polvorosa en San Andrés y Mataró, huyendo despavoridos a los primeros disparos?”.
Iniciados los enfrentamientos armados a primero de octubre de ese año entre insurgentes y Ejército, éste bajo la dirección de Prim, Barcelona sufrió un duro castigo por medio de bombardeos que propiciaron la desbandada burguesa y el desaliento de los componentes de los republicanos. Finalmente, la Junta Suprema terminó capitulando el 19 de noviembre, con lo que fracasó su intento de convertirse en el origen de una revolución democrático-burguesa para la consecución de una República Socialista y Federal.

FUENTES:
CURET, Francesc. La Jamancia (1842-1843), Barcelona: Rafael Dalmau editor, 1961.
http://www.antrophistoria.com/2017/12/la-jamancia-de-1843.html