Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derechos de autor. Se ruega citen su procedencia.

martes, 16 de julio de 2019

LA REDADA GENERAL DE GITANOS DEL 30 DE JULIO DE 1749. La operación de captura en Segovia


Creada en 1721 la Junta de Gitanos, ésta decidió emprender la expulsión de éstos. Tras acceder Benedicto XIV a despojarlos de la inmunidad eclesiástica que gozaban junto al resto de los vasallos del rey, el Consejo de Castilla, con su presidente Gaspar Vázquez de Tablada al frente, acordó su arresto para “sacarlos de España y enviarlos divididos en corto número a las provincias de América”. No obstante, al considerar contraproducente esta medida, se decidió desarrollar un proyecto de exterminio biológico a través de la captura de todos los miembros de la comunidad gitana, y su posterior separación por sexos para evitar su reproducción.
El carácter universal de la redada se hallaba implícito. Su desarrollo a partir de los listados de familias avecindadas y las instrucciones de captura lo confirma:

“Habiendo resuelto el rey se recojan para destinar como lo tenga por conveniente todos los gitanos avecindados y vagantes en estos reinos, sin excepción de sexo, estado, ni edad”.

A principios de julio, la redada se hallaba completamente diseñada, pues el 8 de ese mes, Ensenada enviaba las instrucciones que debían cumplir los tres intendentes de Marina y la relación de los lugares y destacamentos militares designados para desarrollar la operación.
Para realizar la redada en la ciudad de Segovia, Ensenada dispuso a Tomás de Usurum, capitán del regimiento de Infantería de Órdenes Militares, al frente de un piquete y de 30 hombres a caballo para auxiliar al corregidor segoviano.

Plaza Mayor de Segovia


Según la previsión del marqués, se esperaba la captura de siete familias gitanas, las que debían ser capturadas por sorpresa a las doce de la noche del 30 de julio de 1749. De su desarrollo, el corregidor Pedro de Quintana hizo relación de la operación a Ensenada en 3 de agosto de ese año en los siguientes términos:

“... en la noche del mismo día concordamos saliesen las partidas necesarias a la plaza mayor, cerca de las 12 con pretexto de tomar el fresco, y que no permitiéndomelo mi indisposición (estaba con fuerte reuma), concurriría allí mi alcalde mayor con los ministros precisos, e incorporados, permanecerían en conversación hasta que se recogiesen los vecinos y pusiese la ciudad en silencio, que entonces se pasase a las casas de los gitanos y gitanas que residen en ella, y apostando patrulla en cada una se llamase en todas a hora determinada; lo que se practicó con tal acierto que se prendieron y condujeron a la cárcel las personas de cuantos permanecían aquí, y recogiendo las llaves, se dio principio y continuo en el embargo de sus cortos e inútiles bienes...”

En total se prendieron 13 gitanos y gitanas, a los que se añadirían al menos otras dos personas, cuyas filiaciones y destinos son las siguientes:

Antonia Escobedo
48
Hermana de José Santiago y Gracia Escobedo. Capturada en la jurisdicción de Segovia, fue recluida en Ciudad Rodrigo. Pasó a la Casa de Misericordia a primero de mayo de 1752, donde el 30-12-1754 fue puesta en libertad y recogida por su hermano para ir a vivir a Ceclavín
Gracia de Malla
70
Capturada ídem, se hallaba presa en Ciudad Rodrigo en espera de destino
Teresa Victoria
24
Ídem en todo
Gracia de Frutos
05
Hija de Teresa. Recluida en Ciudad Rodrigo en espera de destino
María Josefa de Malla
55
Recluida ídem
Catalina Muñoz
50
Ídem
Ángela Ortiz
30
Ídem
Josefa de Heredia
68
Viuda. Capturada ídem, fue recluida en Ciudad Rodrigo. Pasó a la Casa de Misericordia a primero de mayo de 1752. Ingresó en el hospital procedente del castillo de la Aljafería y falleció el 20 de abril de 1752
Gracia Escobedo
24
Hermana de José Santiago Frutos. Madre de Joaquina de Torres. Capturada ídem, fue recluida en Ciudad Rodrigo. Pasó a la Casa de Misericordia a primero de mayo de 1752. El 30-12-1754 fue entregada a su hermano, junto otras gitanas, quien se comprometió a que “viviesen con el debido recato y cristiandad” en la villa de Ceclavín
Pedro de Torres
40
Capturado ídem. El 21-08-1749 se hallaba en la cárcel de Zamora en espera de ser liberado. Se le dio libertad en enero de 1750, en conformidad de  Orden de 28-10-1749
Joaquina de Torres
02
Hija de Gracia Escobedo. Capturada y Recluida y libertad ídem como su madre
José Santiago de Frutos
30
Hijo de María Miranda. Natural de Segovia. Vecino de Ceclavín. Maestro polvorista. Capturado ídem, el 21-08-1749 se hallaba en Zamora cuando se le dio libertad en enero de 1750 en conformidad de  Orden de 28-10-1749. El 30-12-1754 pasó a Zaragoza a recoger a su madre, hermanas y sobrina para que vivieran a su cargo
María Miranda
¿?
Madre de José Santiago de Frutos. Capturada ídem, fue recluida en la Casa de Misericordia de Zaragoza, donde se le dio libertad el 30-12-1754, fecha en que su hijo pasó a recogerla junto a otras gitanas
Luis Maldonado
09
Capturado ídem. El 21-08-1749 se hallaba en Zamora, hasta que en enero de 1750 se le dio libertad  en conformidad de  Orden de 28-10-1749
Juan Bejarano
¿?
Vecino de Ceclavín. Huyó con su familia a Portugal. Retornó poco después y fue capturado por estar tratando con caballos. Se fugó de la cárcel y se refugió en un convento, del que fue extraído sin que se le hallara bien alguno, por haber huido su familia con un “crecido número de caballerías”
FUENTE: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. Nunca Más. Homenaje a las víctimas del Proyecto de Exterminio de la minoría gitana iniciado con la redada de 1749, Almería: Círculo Rojo, 2014, pp. 144-145.

NOTA: Este artículo fue publicado en https://www.antrophistoria.com/2017/08/la-redada-general-de-gitanos-del-30-de.html

miércoles, 10 de julio de 2019

EXPOSICIÓN "LA MUJER GITANA EN LA HISTORIA", Archivo Histórico Provincial de Almería, del 10 de julio al 10 de septiembre de 2019


























INSTRUCCIONES PARA ACOMETER LA REDADA GENERAL DE GITANOS DE 1749, QUE EL MARQUÉS DE LA ENSENADA ENVIÓ A LOS TRES INTENDENTES DE MARINA (08/07/1749)

Habiendo resuelto el rey se recojan para destinar como lo tenga por conveniente todos los gitanos avecindados y vagantes en estos reinos, sin excepción de sexo, estado, ni edad, y respecto de no haberse logrado completamente en la prisión de todos mandada hacer en el día 30 del mes pasado. Manda ahora S.M que por todos medios y en todas partes se solicite y asegure la de los que hubieren quedado, sin reservar refugio alguno a que se hayan acogido, respecto de estar convenida con el Nuncio de Su Santidad la extracción del sagrado mediante la ordinaria caución, y haciendo responsable de la omisión o defecto que se experimentare a las justicias ordinarias de los pueblos y jurisdicciones en que suceda y se averigüe. Y de su R.O. lo prevengo a V. para que por sí en la parte que le corresponda, y comunicándolo a todas las justicias de su jurisdicción con las advertencias y combinaciones que tuviere por convenientes se logre el cumplimiento de la expresada Real determinación, como se espera del celo de V. y conviene a la pública quietud y servicio de ambas majestades.
Todos los bienes de gitanos presos y fugitivos se han de embargar, inventariar y vender con cuenta justificada para aplicar el producto a sus subsistencia, y las personas se han de conducir a las capitales, para que con las noticias que por mi mano se dieren de su número y clases, se providencia la conducción a los parajes de sus destinos

COMENTARIO
El 8 de julio de 1749, Ensenada envió las instrucciones que debían cumplir los tres intendentes de marina, y la relación de los lugares y de los destacamentos militares designados para desarrollar la operación. Para evitar duplicidades y racionalizar los efectivos existentes se detalló la tropa de infantería, la de caballería y la de dragones, así como de los responsables de cada destacamento. Efectivos que debían hallarse destinados en las proximidades de los objetivos propuestos, desde los que tenían que salir sin detener su marcha “bajo ningún concepto”, y entregar las órdenes correspondientes a los corregidores el mismo día 30 de julio, “no antes, ni después”, fecha en la que éstos y los mandos militares debían abrir los pliegos que les correspondían para conocer el objetivo de la misión. Enterados cada uno de su cometido e intercambiadas sus copias, habrían de proceder “de acuerdo, en la mejor armonía y buena correspondencia” para responder a la “seguridad del acierto”.
Para que la operación no quedara interrumpida, se anticipó un mes de prest y paga a todos los que componían los destacamentos militares encargados de realizar la operación de captura.

FUENTE: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII. El fracaso de un proyecto de “exterminio” (1748-1765), Almería: Universidad de Almería, 2014, p. 27.

lunes, 1 de julio de 2019

LAS ENCOMIENDAS DE NIÑOS Y NIÑAS GITANOS


Carta de servicio y soldada a Juana, gitana
Sepan cuantos esta carta vieren, como yo Alonso de la Rosa, procurador y vecino de la ciudad de Vera, como tutor y curador que soy de la fortuna y bienes de Juana, gitana, judicialmente proveída que queda la tutela ante Diego Ortiz. Digo, otorgo y conozco, que asiento a servicio y soldada a la dicha Juana, gitana, mi menor, que será de edad de diez años, con vos María Yáñez, de la dicha ciudad, para que cosa poder tiempo y espacio de cuatro años cumplidos, que corren y se cuentan desde el día primero del mes de agosto pasado de este presente año en adelante (…)

Niño gitano. Acuarela de George Steel


Carta de servicio y soldada a Juana, gitana (18/11/1573)

Sepan cuantos esta carta vieren, como yo Alonso de la Rosa, procurador y vecino de la ciudad de Vera, como tutor y curador que soy de la fortuna y bienes de Juana, gitana, judicialmente proveída que queda la tutela ante Diego Ortiz. Digo, otorgo y conozco, que asiento a servicio y soldada a la dicha Juana, gitana, mi menor, que será de edad de diez años, con vos María Yáñez, de la dicha ciudad, para que cosa poder tiempo y espacio de cuatro años cumplidos, que corren y se cuentan desde el día primero del mes de agosto pasado de este presente año en adelante (…)


Ser vecino de una comunidad local otorgaba algunos derechos especiales derivados del derecho romano. Para ello se debía solicitar la vecindad demostrando poseer una residencia consolidada, bien por poseer bienes raíces o haber nacido en su jurisdicción. En el caso gitano, carente de propiedades, sólo podía demostrar su compromiso con la comunidad por haber nacido en su seno o por su arraigo social, algo muy complicado en la excluyente sociedad del siglo XVI. Un trámite que resultó extremadamente complicado.
Es a partir 1539 cuando se incrementaron  las solicitudes de vecindad con objeto de evitar la pena de galeras. Sin embargo, situados en la frontera de la legalidad y el delito, expuestos constantemente al rechazo de las autoridades municipales, debieron adoptar estrategias integradoras como la encomienda infantil, una práctica que fue muy utilizada por la comunidad morisca, y por la gitana a partir de la sublevación de 1568 en el Reino de Granada. Básicamente, la encomienda era un tipo de explotación laboral que se sustentaba en una dependencia personal que podía abarcar, desde la esclavitud, hasta modalidades de tutela y de amparo.
Los gitanos, acuciados por el cerco legal a que se veían sometidos, aceptaron las encomiendas como un intento para obtener una vecindad y eludir de esta forma, las graves penas que se imponían a los que se les hallaban vagantes; tal como ocurriría con ocasión de la cédula real de la Navidad de 1572 para echar a galeras todos los gitanos vagabundos. La crisis económica y la escasez de mano de obra existente en estas fechas, favoreció el desarrollo de las encomiendas de niños y niñas de corta edad, procedentes de familias moriscas y gitanas, a través de contratos o soldadas, cuyas condiciones laborales, los padres se preocupaban de legitimar notarialmente ante escribano, a fin de evitar los abusos por parte del encomendero y garantizarse  el vestido y la alimentación de sus hijas, así como una cantidad en dinero que se cobraba anualmente o al final del tiempo fijado.
En las soldadas se estipulaba la duración y las condiciones a las que debían quedar sujetos el encomendador y el encomendado. El tiempo de duración oscilaba normalmente entre los cuatro y los seis años sin hacer ausencia de su servicio. En caso contrario, el encomendero tenía el derecho a reclamarlos y forzarles a regresar para continuar su soldada. Como obligaciones, se les exigía no les hicieran daño y darles alimentación, vestido y calzado, con la garantía de no despedirlos antes del tiempo pactado, bajo pena de una indemnización. Todos recibieron una cantidad anual, que en el caso de Juana ascendía a 22 reales, en tanto otras niñas como Inés, eran tres ducados.
Finalizada la encomienda, los niños y las niñas gitanas volvían a sus familias, no sin haber  sufrido una fuerte aculturación por parte de sus encomenderos, pues bajo su tutela, se esforzaron en reducirlos a las costumbres y religión de los cristianos viejos.


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sábado, 1 de junio de 2019

CONTRATO PARA UNA DANZA DE GITANOS EN PALMA DEL RÍO (Córdoba, Corpus de 1628)

Baile de gitanos y gitanas ante Luis XIV de Francia.
Museo del Louvre
En doce de junio de 1628 otorgaron Francisco Ximénez Rubio, vecino de la villa de Palma, estando presente en Córdoba de una parte, y Francisco Mejía y Gabriel Alvarado, gitanos herreros y María Fernández, viuda, mujer que fue de Adrián Fernández, difuntos, vecinos de la dicha ciudad de Córdoba de la otra, que son convenidos y concertados en esta manera, en que los dichos Francisco Mejía y Gabriel Alvarado y María Fernández se obligaron de dar una danza que tenga seis mujeres y un hombre para que bailen en la villa de Palma en la procesión del día del Corpus Cristi, que ha de salir de la iglesia mayor de la dicha villa, y asimismo el día de la octava que ha de salir la procesión y han de ir las mujeres vestidas con sus sayas de grana y camisas y tocas limpias, y el hombre ha de ir vestido con zapatos blancos y con sonajas y adufes, y han de danzar ambos días bien y a contento de toda la gente, y dando gusto a todos y sin que ninguna persona se descontente ni tenga pesadumbre y por razón de la ocupación y trabajo que han de tener en ello, se les ha de pagar por ambos días quinientos cincuenta reales”.

COMENTARIO:

La fiesta del Corpus Christi fue instaurada por el papa Urbano IV en 1264; y ya en 1447, Nicolás V impulsó la procesión solemne. En el reino de Castilla, conforme se iba arrebatando territorios a los musulmanes, el ritual se fue instaurado como una muestra del poder cristiano. Ya en el siglo XVI sufrió un fuerte desarrollo tras el Concilio de Trento en 1551, manteniendo durante el siglo siguiente gran aceptación con la participación de todos los estamentos sociales.
Bailarina egipciana del siglo XV. Tapiz de Tournai
La jerarquizada sociedad de la Edad Moderna tuvo su reflejo en las procesiones, abriéndolas  los representantes del clero y de la nobleza, tras los cuales iba el pueblo llano con sus representantes gremiales. Y como mezcla de lo sagrado y lo profano, se permitió la introducción de elementos festivos, en donde tuvieron cabida los moriscos y los gitanos, de cuya participación, no solo obtuvieron aportaciones económicas, sino también méritos de cara a su integración en una sociedad que los excluía.
Son numerosas las referencias que se hallan en las actas de muchos de ayuntamientos de la época, especialmente los andaluces, desde los cuales se contrataban compañías de gitanos y gitanas para danzar; bien al inicio de la comitiva, bien tras el paso de los gremiales. En dichos convenios se estipulaba el número de danzarines, la forma en que debían ir vestidos y la cantidad que debían percibir. Estas aportaciones económicas procedieron inicialmente de los gremios; si bien, a partir del siglo XVI debieron hacerse de los gastos cada uno de los cabildos municipales. El de Córdoba, por ejemplo, hubo de hacerse cargo de la financiación de los festejos a partir de 1570.
La celebración del Corpus trajo consigo una numerosa concurrencia a las ciudades más importantes, donde prevaleciendo aún ideas medievales sobre la salud pública, procuraron obstaculizar la presencia de elementos ambulantes, siempre sospechosos de alterar la “paz y seguridad de salud”. Así lo estableció el cabildo lorquino en 1601, nada más detectarse la presencia de una gran cantidad de gitanos que acudieron al Corpus de este año. Causa por la que se dispuso la salida “de todos los gitanos y gitanas”, suponiendo de que no hacerlo, “serán causa los dichos gitanos de que esta ciudad enferme de pestilencia”, con lo que se evitarían además “otros inconvenientes que traen consigo”.
La presencia de músicos gitanos en la celebración de fiestas religiosas se documenta ya desde la segunda mitad del siglo XVI. Y, tras la sublevación de los moriscos, éstos empezaron a ser sustituidos por los gitanos; si bien, manteniendo el contenido de la actuación y el acompañamiento de “tamborililio” y de “adufe” (pandero morisco que tocaban las gitanas); unos instrumentos a lo que se añadían también las sonajas, como ocurrió en mayo de 1597 en Granada.
Ball de gitanes en Sant Celoni
En Almería, las danzas de gitanos fueron prohibidas en 1595, al ser tachadas de indecentes; si bien, en el resto andaluz siguieron celebrándose hasta que  fueron suprimidas por Carlos III. Una de las últimas referencias gitanas data del Corpus granadino de 1766: “Componíanla cuatro hombres, y seis mujeres, vestidos a su estilo, pero muy decentes en los trajes. Iban los hombres... tocando pandero, sonajas y guitarra, a cuyo son entonaban no indecentes coplas. Las mujeres vestidas con honestidad y en su modo gitano (...) éstas todas tocaban castañetas a compás, y sus bailes no contradecía a lo honesto en la acción menor”.

Como resquicio de esta tradición, se conserva hoy en día el “ball de gitanes”  en Cataluña y Comunidad Valenciana, principalmente en las fiestas mayores del Vallés, Campo de Tarragona-Penedés, Bajo Llobregat y localidades valencianas como Algemesí, Valencia y Alcoy.


Baile de la alcachofa en Algemesí - Wikipedia















jueves, 16 de mayo de 2019

DÍA DE LA RESISTENCIA GITANA. MEMORIA Y REPARACIÓN HISTÓRICA PARA EL PUEBLO GITANO


¡DESPUÉS DE LOS JUDÍOS, LOS GITANOS!
LA ALEMANI NAZI ENCUENTRA UN NUEVO ENEMIGO PÚBLICO PARA DESAHOGO DEL SADISMO DE LOS JEFES HITLERIANOS
El 99 por 100 de los niños gitanos amenazados de esterilización
La prensa alemana ha desencadenado una campaña de prensa contra un nuevo enemigo público: los gitanos. El diario “Das Schvarze Korps”, órgano de los SS. y de la Gestapo, ha dado la señal para esta ofensiva. Se reprocha a los gitanos el tener demasiados hijos, circunstancia que inspira envidia y terror a las oficinas de Raza del partido Nacionalsocialista. La base “científica” de esta campaña, que tiene por objetivo una esterilización en masa de los niños de los gitanos y que anuncia una agravación de las leyes llamadas de Nuremberg, encuéntrase expuesta en la revista de la asociación de Médicos nacionalsocialistas.
En el número 11-1937, exige rigurosamente la esterilización del 99 por cien de todos los niños de los gitanos. “Nouvelles d’Allemagne” cita los pasajes siguientes del artículo publicado por este ernergúmeno nacionalsocialista:
“Es necesario considerar a los gitanos, no individualmente, sino en su conjunto. El hecho de que tengan numerosos hijos hace necesaria la aplicación de medidas decisivas. Se cuenta por término medio ocho nacimientos entre 289 gitanos, o sea, un nacimiento por año cada 33 gitanos. En cuanto al resto de los 3.040 habitantes de Berleburg, se calcula como término medio 52 nacimientos (de 1919 a 1935), o sea, una nacimiento por cada 56 habitantes no gitanos. La cantidad de gitanos se encuentra en contradicción flagrante con el valor racial, moral e intelectual de los mismos en esta ciudad. No hay que creer que se trata de hijos de Pouszta de pura sangre o de niños vigorosos como los son de su patria de origen. Los gitanos de Berleburg son retoños degenerados, producto de matrimonios entre parientes de una tribu que en otros tiempos era fuerte y sólida. Son débiles, cobardes e incontrolables; no son capaces de vivir en un Estado en el que reina el orden sin rozarse de un modo permanente con la policía y los tribunales…
La ley relativa a la eliminación de la descendencia, enferma por herencia, no ha podido ser aplicada hasta ahora, nada más que en los casos en que las enfermedades hereditarias han podido ser comprobadas.
(…) Es inadmisible que las autoridades tengan que perder su tiempo, su dinero, sus fuerzas morales y de trabajo, para esta canalla de gitanos de una raza inferior y abyecta, tanto desde el punto de vista moral, como por su carácter. No hay que olvidar su poca voluntad para el trabajo y su poco honor, sus rapacidades, sus mentiras y su hostilidad a la vida social, podría influir en los habitantes de sangre alemana de esta ciudad y sus contornos, aun teniendo en cuenta que la población teutona es consciente de su raza nórdina y evita mezclarse con los gitanos. Este informe manifiesta el deseo de que Alemania de hoy encuentre los medios apropiados, para alejar sistemáticamente de la población alemana de sangre nórdica, esta plaga de gitanos.




COMENTARIO:
Aunque la persecución nazi hacia los gitanos había comenzado antes de la Guerra Civil Española, apenas la prensa española se hizo eco de ello. Esta noticia, aparecida en periódico de tendencia anarquista, recoge en 1937 lo que era evidente, y lo hace, no para condenar las prácticas nazis de esterilización, sino para desprestigiar al contrario, al bando sublevado de Franco que es apoyado por los regímenes fascistas de Italia y nazi de Alemania. Tanto un bando como otro en esta contienda, no respetó la neutralidad que el gitano ansiaba, consciente de que ganara quien ganara, su situación no iba a mejorar.
En el caso alemán, nada más iniciarse el régimen nazi, y a pesar de pertenecer al grupo racial de los arios, los gitanos fueron considerados socialmente peligrosos ya desde el 14 de julio de 1933, a través de una declaración que proclamaba el concepto de Lebensunwertesleben -vida que no merece ser vivida-.
A pesar de pensarse en islas polinésicas adonde deportar a los gitanos, en setiembre de 1933 el Ministerio del Interior anunció un plan para arrestar a todas las personas que no tuvieran domicilio fijo y permanente y encarcelarlas en campos especiales de detención como forma de apartarlas de la vida social. Allí los gitanos se volverían preventivamente inofensivos desde el punto de vista criminal (puesto que se los consideraba un peligro potencial para la población alemana), y sin futuro biológico (zukunftlos) por vía de la esterilización masiva.
En el mes de julio de 1934, un decreto prohibió el matrimonio entre alemanes y gitanos, quedando éstos incluidos en las campañas de esterilización, bien fuera por el método de castración, bien por inyección.  En 1935 quedaron afectados a las leyes de Nuremberg, con lo que perdieron sus derechos de ciudadanía. Y, ya en junio de 1938, con ocasión de la “semana de la limpieza gitana”, empezaron a ser deportados junto a los judíos a campos de concentración
Para determinar si habían de sufrir la misma suerte reservada a los judíos, se acordó clasificación de los gitanos como "pueblo extranjero" finalmente evitar su regeneración y extirpar así un grupo racial degenerado, que había perdido la pureza aria, al mezclarse con otros grupos raciales hasta convertirse en una raza asiática con algunos rasgos indoeuropeos. Sólo era cuestión de determinar quién eran gitanos arios puros, llegando a la conclusión de que el 90% de los gitanos eran mestizos y por lo tanto eliminables.
Se dispuso a nombrar a nueve representantes gitanos para que se encargaran de elaborar una lista de gitanos puros para salvarse del exterminio. Una selección que no se llegó a realizar, pues se determinó que todos fueran eliminados. De esta forma, en enero de 1940 se produce la primera matanza del Porrajmos en el campo de concentración de Buchenwald, donde más de doscientos niños murieron sirviendo de cobayas humanas en experimentos “científicos”.
A finales de 1940 Hitler dio la orden de matar a todos los gitanos de la Unión Soviética, y el año siguiente, la de todos los judíos, gitanos y minusválidos psíquicos, constituyendo la llamada “Noche de los Gitanos” -1 de agosto de 1944-, el episodio más trágico, en el que más de cuatro mil gitanos de todas edades y sexos fueron Auschwitz.
El Porrajmos y el holocausto son hoy en día minimizados y hasta negados, desde diferentes sectores afines al fascismo y al nazismo. El mismo reconocimiento del exterminio gitano, tanto el nazi, como el español (Proyecto de Exterminio de 1749), ha sido tardío, parcial y apenas significativo para las altas esferas del poder.
La importancia de recordar fechas como esta, es imprescindible para dar a conocer la verdad y combatir los rebrotes racistas que añoran viejos y crueles tiempos. El odio, fruto del desconocimiento, se alimenta de prejuicios y estereotipos, y es tarea de todos, especialmente desde el poder político, fomentar la memoria y reparación histórica de un pueblo, que como el duque de Caylús, virrey de Valencia, dijo en 1754 “nunca se le ha dejado la menor diversión a este gran pueblo”.

PARA SABER MÁS:
-          Henry Huttenbach. Porajmos. El genocidio nazi de los gitanos de Europa [https://revistas.unc.edu.ar/index.php/NOMBRES/article/viewFile/2196/1148].
Esteban Ibarra. “Memoria del Genocidio Gitano”, en Cuadernos de Análisis, 20. http://www.educatolerancia.com/wp-content/uploads/2016/12/20.-Memoria-del-genocidio-gitano.pdf

lunes, 13 de mayo de 2019

CONMEMORACIÓN DEL 175 ANIVERSARIO DE LA GUARDIA CIVIL

Guardia Civil del siglo XIX

Hoy se conmemora el 175 aniversario de la creación de la Guardia Civil. De ellos, 134 lo fueron de represión hacia el Pueblo Gitano. Hoy en día la situación ha cambiado, pero se echa en falta un detalle de la Benemérita hacia este colectivo de la población española.
 Ya es tiempo que la Historia de este cuerpo visibilice la represión que llevó sobre el Pueblo Gitano hasta 1978. Hoy en día se están dando pasos hacia la reconciliación, pero el más importante, es el que debe dar la parte que ha ejercido su superioridad con mayor violencia y autoridad.
Felicitamos a la Guardia Civil por estos 175 años, pero lo haríamos con mayor agrado, si ésta hace una reparación histórica que limpie esta página de su historia y sirva de mayor entendimiento y concordia.

miércoles, 1 de mayo de 2019

GITANADAS. Un artículo periodístico que en 1967 hizo reflexionar


Suelen ser gentes del pueblo, que teniendo tan cerca a los gitanos, se imaginan que falte lo que falte en el pueblo, ya hay a quien echar la culpa. Es lo sabido de “cobra mala fama y échate a dormir”.

He tenido siempre a los gitanos, por gente honrada si la hay; y muchas veces, hasta cuando roban. Casi siempre, el medio, esa sociedad entre la que viven se les muestra hostil y a muy pocos se les ocurre dar trabajo a un gitano, aunque le pida. Si entramos en razonamientos, en complicadísimas sutilezas de principios de la más sana sociología, nos damos con un canto en los dientes, teniendo que reconocer, que no todo el que roba es ladrón y con ello no estoy haciendo ni mucho menos, la apología del robo. Lo cierto resulta que cuando alguien se comporta mal, se dice de él, que es un gitano, y a lo que hace, se le llama, una gitanada. Esto era lo que quería decir.
Conozco una gitanada, que merece ser imitada y nadie se eche las manos a la cabeza. Hecha en lugar céntrico, como resulta serlo en la calle de Santa Clara de nuestra ciudad, que acaso, después de dicho, tenga que presumir de una cosa más: de tener gitanos. En la calle Santa Clara, hay una frutería que sale a la calle, como es costumbre y no mala. Relato el hecho, tal como lo vi la pasada semana, mediada la tarde. Un gitanillo seguía por la acera a quien supongo era su madre. La madre, pasó ante las cajas de fruta sin mirarlas. El niño, no la imitó. Se detuvo, miró el fruto y habilidosamente, sin darle importancia, se lo quedó en la mano un melocotón. Siguió andando y alcanzó a la madre. Y cuando ésta vio la fruta en la mano del niño, habló con él muy pocas palabras, le tomó de la otra mano, retrocedieron y le hizo soltar el melocotón, donde lo había encontrado. Estas cosas, hacen pensar. Estas cosas son terriblemente sugeridoras, estas cosas lector amigo, y si no lo eres, peor para mí, son como un tremendo latigazo en la conciencia. Alguien podrá decir que no es para tanto, alguien supondrá que sin motivo, nos vamos por los cerros del tremendismo. ¡Dios mío! ¿Qué ocurriría si la madre de cada uno de los mortales, tomara de la mano a su hijo y le llevara a dejar lo que no es suyo, allí donde lo robó? ¿Qué ocurriría. Dios de los pobres, si a todos nos obligaran a realizar una gitanada semejante a la que hizo la mujer y madre gitana de lo que estamos diciendo?
Mujer gitana navarra: madre y emprendedora
Es para ponerse a temblar. En qué caja cabría lo que tendrían que dejar muchos, es tamaño que no puede ser imaginado. No hace más de media hora que acabo de llegar de la playa. Uno no escarmienta y de vez en cuando vuelve para prometer no volver. Allá en las playas, en plena arena, van naciendo los espacios acotados, que para resultar más ofensivos, airean sus letreros de «Reservado para fulano». Claro y en letras de molde que decía se ofenda quien se ofenda, que eso supone apropiarse para uso exclusivo lo que es de todos. Y a la vista de todo ello, nos nace la sospecha de si sería así, como sustentan los socialistas agrarios, como nacería la propiedad rústica, por el procedimiento del mojón caprichoso, diciendo “de aquí hasta donde alcanza la vista es mío”, sin que existiera un atrevido que de un limpio patadón, deshiciera los mojones. Aquella buena mujer gitana, hizo devolver a su hijo lo que no era suyo, aunque sobre esto, podría discutirse y discutiríamos con quien quiera hacerlo. Quienes en nuestra costa acotan a su antojo, mojonan a su gusto lo que no les pertenece, tienen madre. Dios quiera que todavía la tengan. Lo que se hizo en la calle Santa Clara, puede ser hecho en otras partes, porque en todas ellas, hay quien pasa para apropiarse de lo que es de los demás. ¿Quiere alguien discutirla? Yo estoy dispuesto a hacerlo, sin otros argumentos apoyándome que los que me ponga en la mano o en la punta de la lengua, la doctrina social de la Iglesia hablándonos del concepto de propiedad en lo que hemos dicho, una gitanada que merece imitación. La gitanada de la calle Santa Clara. Una gitanada que aún no he visto hacer a alguien, que no sea gitano.

COMENTARIO:
Es difícil hallar en estas fechas, un artículo periodístico que se aleje de la comodidad que suponía el prejuicio fácil y la reproducción insensible de estereotipos antigitanos. Su autor, apellidado Paniagua, aunque sumido en ese mar estereotipado, realizó una parada mental para reflexionar, y lo hizo para cuestionar algo tan básico como la propiedad, a través de una lección aprendida de una gitana en la calle Santa Clara de Gerona.
Sus esquemas mentales entraron en conflicto nada más asimilar la escena que presenció. Sintió la necesidad de compartir su experiencia, pero como era de esperar, todo quedó en una anécdota, y esa madre gitana siguió conservando su anonimato y su invisibilidad. Eran años de hambre y miseria bajo la estrecha vigilancia de la Guardia Civil y demás fuerzas del orden, siempre prestos a aplicar la ley de vagos y maleantes. Una ley dedicada a perseguir a los que el régimen franquista consideraba como la escoria de la sociedad: vagabundos, mendicantes, rufianes, proxenetas, homosexuales y sobre todo, aquellos que no podían demostrar tener un domicilio fijo y un empleo o modo de sustento, como podía ser el caso de los gitanos. Aun así, hubo cabida para que una mujer gitana, sin saber que su acción no iba a pasar desapercibida, dio una ejemplar lección a su hijo, pero también al periodista; y a todos los que leyeron el artículo y supieron captar el mensaje que Paniagua tuvo a bien compartir.

martes, 23 de abril de 2019

La redada general de gitanos de 1749 en San Felipe (Xàtiva)

El 8 de julio de 1749, Fernando VI otorgó a instancias del Consejo Real presidido por Gaspar Vázquez de Tablada, la Real Orden para la prisión de “todos los gitanos avecindados y vagantes en estos reinos, sin excepción de sexo, estado, ni edad”. El mismo día, el marqués de la Ensenada enviaba las instrucciones que debían cumplir los tres intendentes de Marina y la relación de los lugares y destacamentos militares designados para desarrollar la operación.
Las previsiones de capturas en Xàtiva se basaron en las familias avecindadas en 1749. En total quince, siete menos de las que se hallaban registradas en 1746. En total, para toda España se estimó un total de 881 familias, cantidad que a la postre se comprobaría se quedó muy corta. En función de la población gitana que se creía encontrar en Xàtiva, el marqués de la Ensenada designó al teniente coronel Pedro Astillarte, capitán del Regimiento de Caballería de la Reina, para que pasara a esa población con cincuenta hombres de infantería y veinte de caballería.
El 30 de julio, a las doce de la noche, se reunieron en el ayuntamiento: el corregidor, el alcalde mayor, el secretario y el mencionado mando militar. Una vez abiertas las órdenes y conocida la misión a ejecutar, se dispuso que un oficial con doce soldados de caballería y un alguacil a caballo pasaran a guardar las salidas del arrabal donde residían los gitanos “hacia la parte de la huerta. Desde el camino real para Valencia, hasta el de Castilla”. Para evitar cualquier fuga, otro oficial con ocho soldados, junto un alguacil a caballo, se dispusieron en la parte de la montaña.
Una vez apostada la tropa en los puntos previstos. Se dispuso el envío del destacamento de infantería hacia la puerta de Santa Tecla, para controlar las entradas y salidas de dicho arrabal. Una vez allí,  se distribuyeron las partidas entre los siete comisarios encampados, asignando a cada uno de ellos un cabo y seis soldados. Cada partida se repartió entre diferentes puntos para “ejecutar la prisión de las familias que respectivamente se les habían señalado”.
La partida del sargento de inválidos pasó a inspeccionar los mesones y las calles y plazas públicas, logrando una “efectiva y completa” prisión de todas las familias, “sin excepción de la menor persona”, incluido un muchacho de la villa de Alcira que ese mismo día había llegado a Xàtiva. Y, aunque hubo quien intentó huir en dirección al monte y a la huerta, todos fueron capturados, al igual que los que consiguieron refugiarse en primera instancia al sagrado de las iglesias.
Finalizada la operación, se pasó a inventariar los bienes que les fueron hallados para su posterior subasta.
Ermita de San Feliu, donde es posible
se refugiaran varios gitanos
Hasta el 16 de agosto, el total de gitanos y gitanas presos ascendía a 76 personas, repartidas de la siguiente forma:

Gitanos
Chicos de 7 a 14 años
Niños hasta 7 años
Gitanas
Niñas hasta 14 años
27
9
7
26
7

A estas personas hay que sumar otras tres que fueron aprehendidas en San Clemente, y que se hallaban empadronadas en Xàtiva.
Cárcel del castillo de Xàtiva



Separados hombres y mujeres, los niños mayores de siete años pasaron a engrosar el grupo de los hombres, en tanto los menores, quedaron con sus madres. Posiblemente, dada la necesidad de tenerlos divididos y por ser un número crecido para quedar recluidos en la cárcel, se les debió albergar en su castillo.
Por virtud de la Real Orden de 28 de octubre de 1749, se dio inicio a un proceso para poner en libertad aquellas personas que acreditaran su buena forma de vivir. Las que no lo pudieron acreditar pasaron a los destinos que Ensenada dispuso: los hombres al castillo de Santa Bárbara en Alicante, y las mujeres, al de Denia.
Posteriormente, por disposición de Ensenada, los hombres fueron destinados al arsenal de Cartagena, en tanto las mujeres, se pretendió inicialmente colocarlas en Xàtiva. Si bien, se desechó por no haber sitio donde ocuparlas en talleres de hilado. En su lugar, las más de cuatro centenares de mujeres fueron repartidas entre el palacio de la Señoría de Oliva y el Hospital del Rey en Valencia.
Entre las víctimas capturadas en el reino de Valencia destaca Andrés Díaz de Palacios, capturado en Orihuela y que por entonces contaba con 46 años. En su haber tiene un abundante historial de pleitos y haber sido declarado en 1718 castellano viejo en atención a su “honesto vivir” a través de la labranza “de diferentes tierras que tenían en arrendamiento, además de haber ejercido de ministro de la Santa Hermandad. Su buena estrella le siguió incluso en su encierro, consiguiendo la libertad estando en Cartagena el 17 de febrero de 1754, merced a la disposición del gobernador del Consejo de Castilla, “quien enterado del arreglado proceder de este individuo”, dispuso pasara a San Felipe –Xàtiva- y se presentara ante su corregidor, para obligarse a “cuidar y mantener dos sobrinas, hasta que tomen estado”.
También son de destacar el arrojo y decisión de varios forzados originarios de esta población encerrados en el arsenal de Cartagena. Entre ellos, los hermanos Antonio y Lucas Fernández, que en 1754, en el corto intervalo de tres meses lograron fugarse de este presidio. Peor suerte tuvo Marcos Silvestre Castellón, que fugado el 5 de julio de 1756, fue apresado pocos días después, y debió permanecer en el arsenal hasta su muerte el 27 de noviembre de 1762.

NOTA: En 1749, Xàtiva se llamaba San Felipe por haberlo dispuesto así Felipe V en 1707. No sería hasta 1811 cuando Las Cortes de Cádiz restituyeron su nombre por el de Játiva. Finalmene, en enero de 1980 se cambió su denominación por ll actual de Xàtiva.



miércoles, 17 de abril de 2019

EXPOSICIONES EN LLEIDA Y LEBRIJA

HISTORIA DE LO INVISIBLE. EL PUEBLO GITANO EN ESPAÑA - LEBRIJA-




ECO EN PRENSA: http://www.lebrija.es/es/actualidad/noticias/Una-historia-invisible-la-del-Pueblo-Gitano-en-Espana?fbclid=IwAR0Alxe4aFG_R5jzPhhoOpRhnN1BjKosLxEOSh8oKkTWtRDVoFoSGzBSEyc

http://www.lebrija.es/es/actualidad/noticias/El-proximo-lunes-se-inicia-la-exposicion-Historia-de-lo-Invisible-El-Pueblo-Gitano-en-Espana/?urlBack&fbclid=IwAR15FTOiRuC4pkYnQfEQ4AC6AZjBFJcU0yGZm-v-FW5-H3VYCphLF8R9LTE

Entrevista en Televisión de Lebrija (a partir minuto 3 y 30 segundos) http://www.lebrija.tv/contigo-a-diario-lunes-8-de-abril/


                                  LA MUJER GITANA EN LA HISTORIA - LLEIDA






ECO EN PRENSA: https://www.lamanyana.cat/detall-noticies/article/lleida-reivindica-la-figura-de-la-dona-cale-amb-una-exposicio/?fbclid=IwAR3slVZ2W314Qa12TPSqbn2esO0iKL7Ndp60itE8MEFt3JGvdJZcq7QPcMg

https://www.segre.com/noticies/guia/2019/04/09/lleida_ret_homenatge_poble_gitano_amb_llibre_una_mostra_73012_1111.html

https://www.paeria.es/serveis/noticies.asp?Detall=True&IdNoticia=31887&Dia=-1&Mes=-1&Any=2019&IdDepartament=-1&TextCerca=&Consulta=False&PaginaAnterior=/serveis/noticies.asp&Pagina=4

https://www.segre.com/es/noticias/lectura/reportatge/2019/04/28/heroines_silenciades_74703_1677.html